El robo de gas licuado de petróleo (LP) ya sea mediante tomas clandestinas a los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) o por robo de vehículos a los distribuidores ha dejado pérdidas por casi 8,000 millones de pesos en lo que va del año.

Además, se ha incrementado de 5% a 15% de la distribución nacional en un año, revelaron las principales asociaciones que aglutinan a los empresarios de este combustible en el país.

Lo anterior deriva de que las pérdidas mensuales por este ilícito para Pemex ascienden a 770 millones de pesos, mientras los distribuidores pierden otros 330 millones, aproximadamente. Del total nacional de pérdidas mensuales, 460 millones vienen de las entidades que integran el Triángulo Rojo del huachicol, y 65 millones se pierden al mes sólo en Puebla.

En términos de volumen, el robo a nivel nacional es de alrededor de 58,000 toneladas mensuales, de las cuales 23,000 toneladas se localizan en el centro del país y 23,000 toneladas en Puebla.