Hoy en día la sociedad ha adoptado a mascotas como parte de una familia, haciendo que el animal adopte acciones que se alejan de su naturaleza, pues esta acción ha sido catalogada por especialistas como negativa y no sana.

“Yo pienso que la humanización debe ser el elemento número 4, entonces debemos verlo de esta manera: él es animal, perro, raza y luego es el nombre, cuando la gente empieza con el nombre del perro empieza la humanización, el perro ya no es feliz porque ahora le estás diciendo que sea humano, cuando él aprende diferente del humano”, comentó César Millán.

Ante ello dijo, es importante no humanizarlos, pues el proceso de aprendizaje de los perros comienza desde el olfato y las personas pueden hacerlo desde la visión y el oído; los animales perciben la energía de las personas.

“Claro que hay que querer al perro, igual o posiblemente más que un humano porque el perro te quiere por ti mismo, por como tú te sientes por dentro, no como tú te ves por fuera y el humano tiene tendencia a ser muy condicional, el perro es incondicional y ahí es cuando conoces el amor incondicional, con el perro y con la mamá”.

Como ejemplo citó que hoy en día muchas parejas alrededor del mundo han sustituído a los hijos por perros, sin embargo indicó que éste no deja de ser un can; “si el perro no cambia tu naturaleza, entonces no hay que cambiar la naturaleza del perro, si el perro respeta tu naturaleza”.