Cada año cientos de miles de animales silvestres son asesinados por la afición a la caza de cazadores furtivos, y dejan de ser seres libres para convertirse en trofeos de caza o en excéntricos tapetes, desgraciadamente se eligen especies que se encuentran en  peligro de extensión.

Los rinocerontes, los pangolines y los jaguares no parecen tener mucho en común. Pero hay algunas cosas que los vinculan estrechamente. Por un lado, todos son blancos de cazadores furtivos y contrabandistas, que trafican con sus partes del cuerpo y amenazan a la especie con la extinción.

En 2012, esta conservacionista participó de la creación del día mundial del pangolín, una efeméride que pretende crear consciencia sobre el tráfico de esta desvalida especie que está gravemente amenazada.