El segundo grupo financiero más grande de México por nivel de activos, cartera y depósitos, después de BBVA Bancomer, nació tras cerrarse la fusión de Banorte e Interacciones.

“Con la adquisición se generan sinergias de financiamiento, se incrementa el retorno para los accionistas desde el primer año y se amplía la oferta de productos de consumo de Banorte a la actual clientela de Interacciones”, señaló Banorte en un comunicado.

La operación permitirá también complementar la experiencia de Interacciones enfocada a estados y municipios y proyectos de infraestructura básica, con la capacidad de financiamiento de mayor escala de Banorte.

La estructura de gobierno corporativo de Banorte no cambiará y la operación no afectará la composición del Consejo de Administración de esta entidad.

“Dos mexicanos se unen para hacer un México más fuerte”, externó Carlos Hank González, presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banorte, quien agregó que, debido a que Interacciones opera con una estructura simple, sin sucursales, la integración será sencilla y se concretará de inmediato.

El 10 de julio, ambas instituciones obtuvieron de la Secretaría de Hacienda las autorizaciones necesarias para llevar a cabo su fusión y la de sus subsidiarias (bancos, casas de bolsa, operadoras de fondos y aseguradoras), por lo que se han cumplido todas las condiciones a las que estaban sujetas, aseguró Banorte en un comunicado.

Los acuerdos de asamblea de las fusiones, así como las autorizaciones de las autoridades financieras, quedaron inscritos en los Registros Públicos de Comercio correspondientes, y en términos de la legislación aplicable, a partir de esta fecha, las fusiones han surtido efecto, señala en el documento.

La operación fue aprobada por 71.6 por ciento de los accionistas de Banorte en asamblea del 5 diciembre de 2017, y autorizada el 28 junio de 2018, sin condicionantes, por la Comisión Federal de Competencia Económica.