Los vehículos eléctricos están incrementando su presencia alrededor del mundo, se estima que existirán alrededor de 300 millones poco antes del 2040, de acuerdo a la Agencia de Energía Internacional. Esto es extremadamente importante pues un tercio de la energía primaria es el petróleo usado en el transporte, 95% de este se usa para gasolina, diesel o turbosina. Este recurso no renovable no es usado para la generación de energía eléctrica, salvo en algunos países como Arabia Saudita.

Aún con el uso de energía renovable y limpia tendríamos el problema del transporte, estamos lejos de la autonomía eléctrica pero más de la autonomía de este combustible fósil. Cambiando los vehículos de combustión interna con aquellos completamente eléctricos es la forma de reducir el consumo del petróleo, sin esto caeríamos en los peores efectos del calentamiento global.

Estos vehículos deben ser alimentados con energía limpia, de lo contrario el esfuerzo no servirá para nada y no lograremos la reducción de gases con efecto invernadero, es decir que el camino parece iniciar con la energía renovable, incluso con el 100% de vehículos eléctricos si nuestra producción eléctrica se mantiene como ahora, seguiremos creando contaminación por las formas convencionales de generar electricidad.

Con un estimado de mil millones de vehículos de combustión interna y más en producción cada año, tendremos en el 2040 cerca de 2 mil millones o más si el mundo cumple el objetivo de erradicar la pobreza de energía existente. Necesitamos el 90% de vehículos eléctricos para 2040 y así causar un impacto en la emisión de transporte, es aquí cuando los 300 millones no parecen ser suficientes.

Muchos países se han comprometido a erradicar la combustión interna en motores estos son: Inglaterra, Alemania, Francia, Noruega e incluso China, país que es el más importante en materia pues requiere más vehículos que todos los demás juntos y son ellos quienes están fabricando más vehículos eléctricos que cualquier otro.

Y aunque los objetivos están fijados y parecen ser alentadores, siguen existiendo los mismos problemas, uno de ellos es el uso de baterías para estos coches, las mejores utilizan litio, pero el precio de este mineral ha incrementado en los últimos años. Otro es que aunque estos carros cuentan con un menor mantenimiento, solamente existen 20 partes para EV por cada 2,000 de gasolina o diesel en refaccionarias para vehículos.

Pero toda industria tiene el mismo comportamiento económico al existir una mayor demanda, los precios de producción caen y ocasionan en este caso un efecto en cadena que podrá beneficiar al mundo, junto con el desarrollo de nuevas tecnologías y las inversiones millonarias en el cambio climático, no todo está perdido, esperemos algún día recordar los coches de gasolina como los barcos de vapor.