No es ningún secreto que una “adicción nacional al trabajo” contribuye a problemas de salud y a una sociedad más aislada de sí misma. En Corea, la población envejece a un paso alarmante, a la vez que la tasa de fertilidad se mantiene en 1.2 niños per capita, una de las más bajas del mundo.

Países en los que se acostumbra trabajar horas extra suelen padecer escenarios donde todos pierden. Por ejemplo, el estrés y la angustia derivados de una pesada carga de trabajo aumentan los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares, al mismo tiempo que se reducen los niveles de productividad de una empresa.

Cuando estás agotado, no eres muy eficiente. Es una de las razones por las cuales, en los empleos donde la gente tiene que estar alerta para hacer su trabajo, como conducir un camión o pilotear el avión de una aerolínea, habíamos limitado las horas de trabajo durante años.

Así lo explicó el profesor de comportamiento organizacional, Jeffrey Pfeffer, en su libro Dying for a Paycheck. A causa de las exigentes demandas laborales, países en varias partes del mundo reportan una alza en la tasa de suicidios, así como tendencias que indican que los jóvenes se casan a una edad más elevada en contraste a generaciones anteriores.

Todavía antes de la reducción de horas máxima, Corea ocupaba el tercer puesto entre los países de la OCDE que trabajan más horas por año. ¿Qué país es el primer lugar? Aquel peculiar honor le corresponde a México, con 2,257 horas al año, seguido por Costa Rica, con 2,179 horas. Al fondo de la tabla se encuentran países desarrollados como Alemania y Dinamarca, con un promedio de 1,356 y 1,408 horas respectivamente, es decir, de 26 a 27 horas a la semana.