Las campañas, sólo para los candidatos a la Jefatura de Gobierno, representaron un gasto para los ciudadanos de 98 millones 891 mil 570.98 pesos, de acuerdo con los datos que los partidos de los aspirantes entregaron al Instituto Nacional Electoral (INE).

Lo anterior representa que cada voto, incluso aunque haya sido anulado tuvo un costo aproximado de 20.50 pesos, sólo en lo que a gastos de candidatos representa, pues también se puede incluir lo que se invierte en papelería, recursos materiales, de personal entre otros.

Pero por candidato se puede saber también quién de ellos obtuvo el sufragio más barato y el más oneroso, tomando en cuenta sus gastos, la cantidad de votos que obtuvieron y también es de darle importancia a la cantidad de actividades que tuvieron, lo que también revela a favor de quién se movió el electorado.

El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) revela en su último corte que votaron más de cuatro millones 826 mil 932 personas, la mayoría de ellas se inclinó por Claudia Sheinbaum, que es la virtual candidata electa.

La aspirante fue lanzada por una candidatura común entre los partidos Morena, PT y PES, y consiguió el 47% de los sufragios en la ciudad. Sus gastos, que no llegaron al tope permitido que era de 30 millones 259 mil 504.80 pesos, fueron de 20 millones 111 mil 778.02, así en cada votante invirtió 8.86 pesos.

Sin embargo, no fue quien gastó menos por cada elector, fue Lorena Osornio, con 3.17 pesos. La independiente, o sin partido, fue quien menos gastó, no sólo porque las prerrogativas eran menores para ella, sino que por cuenta propia decidió hacer una campaña austera.

Es la única de los siete aspirantes a la Jefatura de Gobierno que se movilizó en la mayoría de las veces en Metro y camiones, lugares que aprovechó para repartir volantes y explicar su proyecto de gobierno. En total, erogó 185 mil 352 y aún así no fue quien menos votos tuvo, los partidos Humanista y Nueva Alianza quedaron por debajo.