NOMBRE: L.N. SARAH YARETH RODRÍGUEZ MORENO

 

¿Cuántas veces nos hemos preguntado, por qué si todo el tiempo estoy a dieta o hago mucho ejercicio, no bajo de peso, no noto ningún cambio?…

¡Pueden ser distintas causas las que nos estén impidiendo alcanzar nuestras metas!

 

1.- FALTA DE NUTRIENTES Y/O HIDRATACIÓN

Cuando tenemos un déficit nutrimental, se produce en nuestro cuerpo un desbalance metabólico, el cual nos puede inducir a comer más o a generar más grasa corporal.

Por ejemplo, si tenemos un déficit de proteína en nuestra alimentación, por más ejercicio que hagamos, no habrá desarrollo muscular y existirá más tendencia a desarrollar grasa. O si en nuestra alimentación tenemos una deficiencia de fibra, existirá más tendencia a padecer inflamación abdominal, debido a una inadecuada digestión.

En cuanto a la hidratación, el agua es fundamental en nuestro organismo y vital para nuestra salud.  Algunas de sus funciones son la de prevenir estreñimiento y nos ayuda a eliminar toxinas, lo cual es importante si se quiere perder peso. Además de que a veces confundimos la sed con el hambre y cuando sucede esto, tendemos a comer más. Esta es una de las razones por las que debemos mantenernos hidratados durante el día.

¿Qué hacer?: identificar la deficiencia del nutriente (A través de síntomas y/o estudios de laboratorio, recomendados por un profesional en salud) y atender la deficiencia.

2.- MICROBIOTA INTESTINAL DESEQUILIBRADA

La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que viven en nuestro tubo digestivo, sin causarnos enfermedad. Tiene como funciones la de ser: Nutritiva y metabólica, protectora e inmunomoduladora.

Nuestra microbiota intestinal se desequilibra por el consumo de antibióticos, estrés, dietas inadecuadas, hábitos tóxicos (alcohol, tabaco), ciertas enfermedades; como la gastroenteritis. Las consecuencias de este desequilibrio son: estreñimiento, diarrea, gases, inflamación abdominal. Por lo tanto no hay una adecuada absorción de nutrientes y/o desecho de los mismos, por lo que podemos tener ciertas consecuencias negativas en nuestra salud, como depresión, ansiedad, obesidad, gastritis

¿Qué hacer?: consumir alimentos probióticos: yogurt, kéfir, tempeh, té de kombucha, o en suplemento (preguntar a su médico o nutriólogo que cepas serían las ideales para usted)

3.- EXCESO DE CORTISOL RELACIONADO CON EL ESTRÉS

El cortisol se considera la hormona del estrés; ya que el cuerpo lo produce a través de las glándulas adrenales, ante situaciones de tensión. Una de sus funciones es la de elevar niveles de azúcar en la sangre. Por lo que si esta hormona se libera en exceso va a afectar nuestros niveles de azúcar circulante y esto contribuirá a que almacenemos más grasa, porque todo exceso de azúcar, mi cuerpo lo almacena en forma de grasa. Principalmente este acumulo de grasa se nota en el abdomen (indicador de riesgo cardiovascular).

¿Qué hacer?: ejercicios de relajación, respiraciones, mejor organización en las actividades diarias, actividad física, tomar días de descaso si así lo consideras.

 

4.- CAUSA EMOCIONAL

Mi estado de ánimo, o lo que estoy pensando o sintiendo ya sea negativo o positivo está integrado dentro de mi “estilo de vida”, por lo que se considera igual de importante que lo que estoy comiendo.

Si todo el tiempo estoy pensando en forma negativa o estoy teniendo pensamientos tóxicos, estoy bloqueando una buena digestión, porque el cerebro e intestino están conectados y al bloquear esa buena digestión, existe estreñimiento, inflamación, acidez.

Otro ejemplo es: si estoy pensando la mayoría del tiempo en mi peso, sintiendo miedo a engordar, contando calorías todo el tiempo, lo que va a suceder, es precisamente eso, voy a engordar, porque de alguna manera estoy programando a mi cuerpo a almacenar más grasa.

¿Por qué?

Cuando mi cuerpo detecta una amenaza a su supervivencia (como es el estrés), va a almacenar más grasa para sobrevivir, porque el cerebro no distingue entre un estrés real o emocional.

¿Qué hacer?: cambia de vez en cuando la rutina, rodéate de relaciones sanas, mejora tus actitudes, pensamientos, hábitos y emociones.

5.- ACTIVIDAD FÍSICA

Actualmente vivimos en un mundo sedentario. Fuimos creados para movernos.

La actividad física, entre otros beneficios, libera endorfinas, las cuáles nos hacen sentir bien, previene enfermedades, fortalece el sistema Inmunológico, mejora nuestro sistema digestivo, nos ayuda a desarrollar masa muscular y disminuir masa grasa. (Cuando aumentamos masa muscular, aumentamos la quema calórica)

¿Qué hacer?: caminata diaria, entre 35-45 min

6.- CAUSA HORMONAL

Por ejemplo dormir poco: La leptina es la hormona encargada de inhibir el apetito, la cual puede verse afectada por la falta de sueño, es decir, cuando dormimos poco, el nivel de la leptina es bajo; por lo tanto la persona tenderá a comer más porque tardará más tiempo en sentir saciedad.

Situaciones fisiológicas, en las que las hormonas tienden a desequilibrarse, como el período menstrual o la menopausia, influyen también en el peso.

Ciertas condiciones de salud, como hipotiroidismo, el cual se desarrolla cuando la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea, lo cual propensa a que nuestro metabolismo se vuelva lento. Y con ello tengamos dificultad para controlar nuestro peso.

¿Qué hacer? Mejorar nuestro estilo de vida (horas de sueño, actividad física, hidratación, alimentación), aprender a controlar la ansiedad que nos produce el desequilibrio hormonal, acudir con un profesional de salud cuando se tenga una condición de salud que me esté impidiendo bajar de peso.

  L.N. Sarah Yareth Rodríguez Moreno

                           Cel: 722-33-555-96

                  Fb@Lic.Nut.Sarah.RodMor

@healthyhabits

Sarah-L43@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Nuestros cuerpos son nuestros jardines, nuestras decisiones nuestros jardineros.” -William Shakespeare