El martes 12 de junio, los ciudadanos tuvieron la oportunidad de sintonizar el tercer y último debate de los candidatos a la presidencia 2018, quienes bajo un nuevo formato más soso a los dos anteriores debates, presentaron sus propuestas en distintos temas prioritarios para el país. En este tercer debate, se esperaba una fuerte carga de señalamientos y descalificaciones entre los candidatos, debido a los últimos acontecimientos mediáticos y de opinión pública, donde varios de estos se han visto involucrados al ser exhibidos en acciones corruptas y demandas impuestas en su contra por todos los actores políticos que puedan afectar sus campañas.

No obstante, pese a este escenario de guerra sucia y confrontación que se vislumbraba, este último debate, tuvo un mayor control, evitando a través de sus moderadores a toda costa la confrontación y descalificación entre los candidatos, exhortándolos a ocupar sus minutos en desarrollar y exponer propuestas y soluciones a las preguntas que plantearon los ciudadanos.  Sí bien es cierto que este debate tuvo un mayor control entre las descalificaciones de los partidos políticos y candidatos, nuevamente se caracterizó por ser un espacio que no abona en la decisión final de los ciudadanos para elegir a su próximo presidente de la República, puesto que, se presentaron propuestas sin bases ni fundamentos en temas como salud, medio ambiente, pobreza y el tema de ciencia y tecnología.

Definitivamente, estos cuatro candidatos políticos tienen muy presente en su discurso “prometer no empobrece, dar es lo que aniquila”,sin embargo, se espera que, a través de estos espacios de debate y sus acciones finales de cierre de campaña, le permitan a la ciudadanía analizar que candidato es la mejor opción para generar un cambio en el país. Empieza el conteo, los candidatos tienen pocos días para lanzar sus últimas estrategias para convencer o persuadir a la ciudadanía, que son la mejor opción para conducir un proyecto de nación. No obstante, la responsabilidad para tomar la mejor decisión se encuentra en los ciudadanos, quienes el 1 de julio elegirán que tipo de gobierno quieren que los dirija durante los próximos 6 años, y que quieren empezar a heredarle a las nuevas generaciones.

Esperemos que independientemente de los resultados el próximo 1 de julio, se vea unidad y compromiso de todos los candidatos y partidos políticos para participar en un proyecto nación, ya que el éxito de cualquier gobierno es la suma de todos los poderes políticos y sus ciudadanos. El próximo presidente de la República, tendrá que hacer un exhorto para fortalecer su gobiernodesde todas las trincheras, un presidente que busque la unión y no la división, un presidente que genere pactos con todos, pero que ejecute sanciones y castigue a todos aquellos que han lastimado, empobrecido y saqueado al país.

Dra. Herlinda Ortiz Rodríguez y Mtro. Jair. G. Torres

*El Autor tiene Doctorando en Investigación de la Comunicación en la Universidad Anáhuac México. EXPERTO Y CONFERENCISTA EN ÁREAS DE COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL, IMAGEN, CREDIBILIDAD Y POLÍTICAS PÚBLICAS.

Contacto en redes

@JairGt11

Facebook

Jair G. Torres

*La autora tiene Doctorado en Investigación de la Comunicación en la Universidad Anáhuac México, y Doctoranda en el Doctorado de Alta Dirección. Maestra en Comunicación Estratégica por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Veracruzana (UV). Investigadora, docente y consultora en áreas de comunicación, publicidad, diseño, relaciones públicas, mercadotecnia e Investigación. Autora de productos de investigación a nivel nacional e internación.

Contacto en redes

@Lynda_OR

Facebook

Lynda Ortiz Rodríguez