El pasado viernes primero de junio me dirigí hacia las instalaciones de la Sala de Conciertos Felipe Villanueva ubicada en la calle de Andrés Quintana Roo esquina con José María Morelos y Pavón de esta ciudad de Toluca,  tenía mucho tiempo de no acudir a un concierto precisamente ahí en la sala Felipe Villanueva, poco más de 10 años, mi sorpresa fue mayúscula al entrar, vi una sala diferente, la han remodelado pensé,  cambiaron de lugar algunos cuadros y posters que ilustraban los primeros conciertos de la orquesta, ilustraciones obra del diseñador Rubén Flores Pardo egresado de la Universidad Free Port University de Texas quien además es el creador del actual logotipo de la Orquesta Sinfónica del Estado de México, antes el logotipo era muy diferente en aquella época en que los conciertos se llevaban a cabo en el Teatro Morelos de la misma ciudad de Toluca, llegué 30 minutos antes de la hora, pude darme cuenta de que la sala estaría  llena por lo menos al 80% de su capacidad lo cual me dio mucho gusto, tome asiento y comencé a sentir la emoción de ver a los músicos ensayando pocos minutos antes del concierto, me di cuenta de todo lo que me había perdido durante los últimos 10 años.

Los maestros afinaban y tocaban algunas notas, algunos sonreían viendo a la gente que llegaba, otros platicaban entre sí, por fin llegó el momento, todos guardamos silencio y el concierto comenzó, más de 50 músicos en escena de diversas nacionalidades todos ahí reunidos para brindarnos un espléndido concierto,  por mi mente cruzaban muchas ideas, tantas horas de esfuerzo de cada uno de los músicos para conseguir un lugar en una Orquesta Filarmónica como la del Estado de México, todos estábamos ahí ya reunidos para escucharlos, la emoción creció cuando el maestro Gustavo Rivero Weber  finalmente levantó la batuta y comenzó la obertura del Preludio Sinfónico de Alfredo Carrasco posteriormente pudimos escuchar un Concierto para Violín y Orquesta en Re Mayor Opus 35 de Tchaikovsky, después la intervención magistral de la Violinista Nana Baeva de República de Azerbaiyán quien al terminar su intervención salió cuatro veces al escenario a agradecer los aplausos del público, todavía faltaba más por escuchar, la Sinfonía No. 6 en Fa mayor Op. 68 Pastoral, una de las pocas obras de música programática de Beethoven, al terminar nuevamente la ovación de los que tuvimos el privilegio de acudir hizo salir tres veces al director para agradecer al público sus aplausos, cuando salí me quedé reflexionando sobre el costo de los conciertos. ¿Sabía usted que los precios para asistir a un concierto en esta estupenda Sala Felipe Villanueva son de 25 pesos el mas barato y 80 pesos el mas caro?

Así es, desde 25 pesos usted puede disfrutar de un gran concierto con más de cincuenta músicos profesionales con estudios superiores en diferentes conservatorios de música y de diversas nacionalidades, todos con interminables horas de ensayo para que uno se pueda sentar plácidamente y disfrutar de obras de grandes compositores, con excelentes músicos y formidables interpretaciones.

Entre semana pudimos tener acceso a un ensayo de lo que será el concierto del día de hoy viernes 8 de junio, Sinfonía No. 7 en Do Mayor Op. 105 de Jean Sibelius, además el Concierto para violín y orquesta No. 2 en si menor Op. 7 La Campanella de Niccolo Paganini, después un intermedio para reanudar con Tu son, tu risa, tu sonrisa, Aires caribeños de Daniel Catalán dirige el Maestro Rodrigo Macías y esto es una muestra que podrá escuchar, la cita es hoy a las ocho de la noche, no se lo puede perder!