Tras darse a conocer la aplicación de aranceles a las importaciones del al acero y el aluminio por parte de Estados Unidos, el gobierno mexicano respondió casi de forma inmediata al anunciar que impondrá aranceles como medida equitativa a productos como: aceros planos, lámparas, embutidos, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros.

 

“México lamenta profundamente y reprueba la decisión de los Estados Unidos de imponer estos aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México a partir del 1 de junio, bajo el criterio de seguridad nacional”, explicó la Secretaría de Economía en un comunicado.

 

El canciller Luis Videgaray en su cuenta de Twitter informó que contactó al Secretario de Estado de Estados Unidos Mike Pompeo donde mostró su desacuerdo y rechazo total a los aranceles impuestos al acero y aluminio, y le expuso las medidas que se tomaron en consecuencia.

 

Sin embargo, el manotazo de México sobre la mesa no fue bien recibido por los mercados, particularmente por el peso.

 

En la jornada del jueves, la moneda mexicana se depreciaba alrededor de los 20 pesos por dólar, su peor nivel en casi 15 meses.

 

La divisa cotizaba en 20 pesos por billete verde con un descenso de 1.42 por ciento, o 27.95 centavos. Más temprano, la moneda llegó a depreciarse hasta las 20.05 unidades, su peor nivel desde marzo de 2017.

 

“Los temores a una guerra comercial vuelven a convertirse en un tema de interés y preocupación entre los inversionistas”, precisó CI Banco en un reporte económico.

 

La entidad financiera pronostica que el tipo de cambio fluctuara entre los 19.75 y 20.05 por dólar durante este jueves.

 

En sintonía, la Bolsa Mexicana de Valores reportaba un descenso por temores sobre una guerra comercial.

 

El índice de referencia IPC retrocedía un 0.27 por ciento, a 44,596.83 puntos a las 11:13 hora local.