A pesar de los ajustes en la estructura del PRI nacional aún sigue la inconformidad, debido a la selección de los plurinominales, existe un tema pendiente para la recién llegada dirigencia, la operación cicatriz al interior del tricolor, ya que sólo así podrán retomar la estructura territorial que son los operadores de a pie, los que convencen a la ciudadanía a votar por el revolucionario institucional, es decir la maquinaria electoral.

Es necesario que se haga una reestructura en la estrategia de campaña, requieren apoyar a los candidatos locales para que incentiven el voto hacia los federales, es decir, posicionar a los candidatos a presidentes municipales, diputados locales, o en su caso a los gobernadores para que prenda el voto duro hacia los candidatos a diputados federales, senadores y presidente de la república, esto debido a la debilidad que existe en la campaña presidencial, la cascada de votos debe ser de abajo hacia arriba.

La dirigencia nacional debe activar si o si a la estructura territorial que descuidaron y maltrataron en los últimos años, pues sin ellos no hay manera que el PRI remonte la desventaja que tiene en la mayoría si no es que todas las candidaturas, para evitar un desplome histórico el primero de julio.