El organismo procura suministrar líquido libre de bacterias para evitar enfermedades gastrointestinales.

En esta temporada de calor el agua puede llegar a contener bacterias o agentes contaminantes que alteren la pureza y potabilidad del líquido que llega a las colonias de Cuautitlán Izcalli, y para evitar casos de enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada, el OPERAGUA Izcalli refuerza las labores de desinfección y tratamiento de aguas residuales.

El Organismo Operador de Agua Potable de Cuautitlán Izcalli (OPERAGUA), trabaja a través de procesos físico-químicos en la desinfección y liberación de agentes contaminantes del agua que abastece a la población del Municipio, con lo que se garantiza que el 95% del líquido sea perfectamente apto para su uso.

Benjamín Hernández Mendoza, Supervisor de Cloración del organismo, explicó que el proceso de desinfección se realiza de manera diaria en los 52 pozos que abastecen a Cuautitlán Izcalli, a fin de que el suministro llegue de la manera más limpia posible y sobre todo en esta temporada de lluvias y calor.

Diariamente el laboratorio recibe muestras de agua de los pozos, donde se analiza el líquido para determinar si existe algún nivel de contaminación y proceder a la desinfección. Y durante la contingencia del fin de sema por las trombas que cayeron en el Valle de México, se reforzó el programa de entrega de pastillas y gotas desinfectantes en diversas comunidades del municipio.

El análisis y determinación de polución, si es que existiera, se realizan de acuerdo con la Norma Ambiental 127 de la Secretaría de Salud, referente a la calidad del agua potable; posteriormente se establecen parámetros físico-químicos y bacteriológicos como son PH, dureza del agua, nitritos, nitratos y coliformes, factores que en conjunto indican la calidad del agua.

Hernández Mendoza explicó que el agua enviada a los hogares de Cuautitlán Izcalli está libre de contaminación, y sólo un pequeño porcentaje puede tener cierta polución debido a la falta de cloración, y la mayor parte de las veces se debe a la falta de limpieza de tinacos y cisternas domiciliarias de los usuarios.

“La población debe realizar el lavado y desinfección de los contenedores de agua al menos dos veces al año, en la página web del organismo hay videos sobre cómo realizar este proceso además de que pueden pedir apoyo al área de laboratorio para resolver dudas”, explicó.

Cada día se realizan estudios y análisis a 14,333 metros cúbicos de agua de los 52 pozos con que cuenta el Municipio. El proceso de desinfección consta de cinco etapas: análisis micro biológico, análisis físico-químico, interpretación micro biológica, captura de datos y lavado de material.

Una vez que se obtiene la muestra de agua, se aísla en recipientes pequeños y se calienta a una temperatura de 37 grados centígrados durante 24 horas; este proceso permitirá definir el grado de contaminación del agua y se establecerá la cantidad de hipoclorito de calcio que debe ser aplicada para desinfectar.

El proceso de cloración o desinfección se realiza de manera diaria durante todo el año, sin embargo en época de calor se pone mayor atención en el proceso para garantizar que llegue agua limpia a los hogares.