Una pieza llena de colores, texturas y temas que te dejan hipnotizado, es como describe Mariana Hernández González el Concierto para violín y orquesta No.2, de Sergei Prokofiev, pieza de la cual confiesa haber estado enamorada desde niña y que tuvo oportunidad de ejecutar por primera vez en el marco del noveno programa de la Temporada 138 de la Orquesta Sinfónica del Estado de México.

 

Bajo una batuta familiar, había trabajado con Rodrigo Macías en la OJUEM como concertina y en OSM como solista invitada, la talentosa joven mexicana sumo esfuerzos por primera vez con “una orquesta increíble, bastante profesional, con mucha energía para hacer buena música”.

 

Hernández González nació en 1988 en la Ciudad de México. Inicio sus estudios musicales a los 5 años en el Centro Cultural Ollín Yoliztli y comenzó con el violín a los 7 años como alumna de Frasin Cristian Vlad. En 2001 obtuvo el primer lugar en la categoría B en el Vi Concurso nacional de violín Hermilo Novelo; en 2005 ingresó a la licenciatura en la Escuela Superior de Música, obteniendo por tres años consecutivos la beca que la SEP otorga a estudiantes destacados.

 

Ha tomado clases magistrales con Dimitri Berlinsky, Richard Markson, Cuarteto Amernet y Philip Quint entre otros. Fue concertino y solista de la Orquesta Juvenil de la ESM. En 2009, como miembro del dúo Minushk, ganó el primer lugar y el premio a la mejor interpretación de música mexicana en el 5° concurso Nacional de Música de Cámara, organizado por la ESM.

 

Aunque actualmente reside en Alemania, Mariana asegura que espera terminar su preparación profesional para volver a México y aplicar los conocimientos adquiridos en su trabajo dentro de un país que considera lleno de posibilidades en el ramo de la música clásica y contemporánea.