El premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, no duda ni un instante en considerar que, como casi todos los países del planeta, México corre un gran riesgo con el cambio climático, con la particularidad de que aquí afectará la actividad turística.

“El aumento en los niveles del mar que muestran las proyecciones impactará severamente algunos de los destinos turísticos del país” y a esto se suma también la pérdida de biodiversidad, aseguró.

El también político, cineasta y activista ambiental explicóen entrevista con la OEM que, además, México también enfrentará “un gran impacto de la crisis climática –más de lo que suele reconocerse–, particularmente por las sequías y daños para la agricultura y la migración interna desde el campo a las ciudades”.

La acelerada pérdida de bosques, en conjunto con el fenómeno de la desertificación pondrán en mayor riesgo a la población más vulnerable. Aun cuando el gobierno ha anunciado planes para hacer frente a dicha pérdida “su implementación es un desafío en sí mismo” señaló Gore.

Fundador de la ONG Climate Reality Project, Gore destacó los grandes progresos hechos por México, sin embargo, también subrayó que el daño causado a nivel global en muchos casos es irreversible y por ello hay que hablar y trabajar en términos de la adaptación al cambio climático. Es ahí donde nuestro país tendrá uno de sus mayores retos.