La empresa Coca Cola Femsa anunció el cierre indefinido de su planta en Ciudad Altamirano, municipio de la Tierra Caliente de Guerrero, debido al hostigamiento de grupos de la delincuencia organizada en esa entidad. El gobierno del estado lamentó la decisión y reconoció que faltó coordinación para dar seguridad en la zona.

En un comunicado, la embotelladora –considerada la más grande por volumen de ventas–, expuso que la medida se toma tras dos meses de amenazas y agresiones de grupos delincuenciales hacia sus colaboradores y ante la ausencia de un estado de derecho y prevalencia de la impunidad.

Con el objetivo fundamental de preservar la integridad y la seguridad de sus colaboradores, Coca-Cola Femsa decidió cerrar operaciones de forma indefinida, a partir de este viernes en Ciudad Altamirano, Guerrero. La seguridad y el bienestar de más de 160 colaboradores son la prioridad de la empresa, indicó.