Buscado como presunto autor de los atentados en Austin, Texas, un hombre de apenas 24 años, murió en la madrugada del miércoles al hacer explotar el vehículo en el que se encontraba cuando las autoridades se disponían a arrestarlo.

El jefe de la policía de Austin, Brian Manley, afirmó que se cree que esta persona, a la que no identificó, es responsable de las cinco explosiones que dejaron dos muertos y varios heridos desde el 2 de marzo en Austin, la capital de Texas, en el sur de Estados Unidos, generando inquietud entre su población.

Los uniformados rastrearon el coche del sospechoso hasta un hotel en las afueras de la ciudad, y mientras aguardaban el arribo de equipos tácticos, el sospechoso comenzó a alejarse en el vehículo. Cuando se dispusieron a impedir su avance y arrestarlo, el hombre detonó una bomba dentro del auto y murió.

Indicó que se desconocen las motivaciones del sospechoso, que aún no estaba claro si actuó solo o tenía cómplices y que no se podía descartar la posibilidad de que hubiera bombas en algún lugar. Al respecto el oficial dijo, “queremos asegurarnos de que si las personas ven paquetes o bolsas sospechosas, llamen al 911 para poder manejarlos”.

El alcalde de Austin, Steve Adler, dijo que los habitantes de la ciudad aún deben permanecer vigilantes porque la investigación continúa y aún hay interrogantes sin responder, cómo saber dónde estuvo el sospechoso en las últimas 24 horas.

Al respecto del tema, el presidente Donald Trump dijo: “el sospechoso de las bombas de Austin está muerto”. ¡Gran trabajo de los agentes de la ley y todos los concernidos!”.