Ciudad de México.- La forma más eficaz para combatir el consumo del tabaco es incrementar la proporción de los impuestos como porcentaje del precio, puntualizó el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), de la Cámara de Diputados.

Al revelar que las enfermedades atribuibles al consumo del tabaco tienen un impacto negativo en las finanzas públicas, estimado en 42 mil millones de pesos, sostuvo que esta propuesta es compatible con las mejores prácticas internacionales y características de los países con políticas públicas exitosas en materia de control del tabaco.

Mientras se destinan para su atención 81 mil 132 mdp, sólo se recaudan 39 mil 123.6 millones por concepto de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lamentó.

​“El gasto ocasionado por enfermedades relacionadas con el tabaquismo no podría ser cubierto con el monto captado por el IEPS a estos productos, pues sólo se recaudan 47 centavos de cada peso gastado en la atención a padecimientos relacionados”, añadió.

Indicó que en México, la industria tabacalera utiliza 5 por ciento de la superficie cultivada, participa con el 0.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y el 0.2 por ciento de la producción manufacturera, además de ocupar al 0.06 por ciento de los empleados de este sector. En contraste, su consumo genera múltiples enfermedades cuyo costo para el gobierno representa el 0.4 por ciento del PIB.

En el documento El Tabaquismo y su efecto en las Finanzas Públicas: 2007-2017, el CEFP puntualizó que a raíz del último incremento en las tasas y las políticas públicas implementadas para evitar su consumo, se redujo temporalmente la venta de estos productos; no obstante, en el mediano plazo se observa que estas medidas perdieron efecto al recuperarse de manera significativa la venta y consumo de cigarros y tabacos labrados.