Guillermo del Toro y La Forma del Agua obtuvieron cuatro Oscar el pasado 4 de marzo, entre ellos la estatuilla dorada a Mejor Director, galardón que por cuarta ocasión la logra un connacional.

La ceremonia estuvo marcada por mensajes contra la violencia sexual y la política anti inmigratoria del presidente estadounidense Donald Trump, un tema que también toca muy de cerca a México.

Esta cinta, cuenta la historia de amor entre una mujer muda que trabaja como limpiadora en una base ultra secreta en el Estados Unidos de la Guerra Fría y un humanoide anfibio atrapado y cautivo allí.

Dijo al recibir el Oscar, “Soy un inmigrante, como muchos, muchos de ustedes, y en los últimos 25 años he vivido en un país que es de todos nosotros: tiene partes de aquí, de Europa, de todas partes, porque creo que lo más maravilloso que se puede hacer es borrar las líneas en la arena”.

La historia empezó en 2013, cuando Alfonso Cuarón y Emmanuel Lubezki lograron la hazaña con Gravity, una película estelarizada por Sandra Bullock y que ganó siete Oscar, incluidos Mejor Director, Mejor Fotografía, Mejores Efectos Visuales, Mejor Sonido, Mejor Mezcla de Sonido y Mejor Montaje.

Gravity le dio al fotógrafo Emmanuel Lubezki su primer Oscar luego de cinco nominaciones por La princesita, en 1995 y Niños del hombre en 2007, La leyenda del jinete sin cabeza (2000), El nuevo mundo (2006) y El árbol de la vida (2012). Y, por último, El laberinto del fauno, de Guillermo Del Toro, en 2007. Cuarón ya había hecho acto de presencia el 2007 con Niños del Hombre con Mejor Guión Adaptado

En el 2014 Alejandro González Iñárritu regresó con Birdman que lo coronó como Mejor Director, además de ganar como Mejor Película, Mejor Fotografía y Mejor Guión Original, siguió sorprendiendo cuando en 2016 con la actuación de Leonardo Di Caprio en The Revenant ganó otro Oscar a Mejor Dirección y ese mismo año Emmanuel Lubezki repitió a Mejor Fotografía su segundo Oscar.