El virtual candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, imitó la estrategia de su rival de Morena, Andrés Manuel López Obrador, para la operación política rumbo a las elecciones del próximo 1 de julio. Igual que López Obrador, Meade nombró coordinadores regionales en las cinco circunscripciones electorales en que se divide el país. El duelo de coordinadores más atractivo es el que sostendrán el priista, Manlio Fabio Beltrones; y Marcelo Ebrard, por parte de los morenistas. Beltrones contra Ebrard, ¿quién será más efectivo como operador?

 

Meade Kuribreña recurrió a la vieja escuela priista para reforzar y mejorar su estrategia en la antesala de las campañas, convocó a exgobernadores y exdirigentes nacionales del tricolor. Incluyó a todos los liderazgos de los grupos priistas para que lo apoyen, tras la crisis interna del año pasado, cuando algunos se opusieron a que Meade fuera postulado.

 

La primera circunscripción estará a cargo del exdirigente nacional del PRI y exgobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones. Ahí ya opera desde hace dos semanas el enviado de Morena, Marcelo Ebrard, ex jefe de Gobierno de Ciudad de México. Dos políticos de la vieja escuela que revivieron Meade y López Obrador para esta contienda electoral.

 

La ventaja de Beltrones es que los ocho estados que conforman esta circunscripción, en las últimas elecciones presidenciales le han dado mayoritariamente su voto al PRI y al PAN. Otro punto a su favor es que el tricolor tiene una estructura sólida en esas entidades, el norte y el occidente son terrenos de Beltrones, conoce a la perfección cómo se mueven los hilos políticos en la región.

 

En contraste, Ebrard llega a trabajar desde cero en algunas zonas, busca consolidar la estructura de Morena, donde la presencia política del partido aún es débil, pero registra un crecimiento seguro y constante. Sin embargo, Marcelo Ebrard ya dio su primer golpe positivo, logró que Alberto Uribe Camacho, alcalde de Tlajomulco, en Jalisco, se sumara al proyecto presidencial de López Obrador. La importancia de contar con el apoyo de Uribe Camacho, es su cercanía con Enrique Alfaro, abanderado de Movimiento Ciudadano para la gubernatura del estado, quien va como puntero en las encuestas.

 

La primera circunscripción es de gran interés político para López Obrador, pues su apuesta es convencer a los empresarios de esa zona de que “no es un peligro para México”, como afirman sus detractores. Ahí están en juego 18 millones 45 mil 266 votantes potenciales, representan el 20.9% de la Lista Nominal del país.

 

 

Beltrones tiene la oportunidad recuperar fuerza y presencia entre la cúpula priista, de buscar espacios para colocar a su gente, y de dejar atrás el fracaso electoral de 2016, cuando el partido perdió 7 de las 12 gubernaturas en el periodo en que el sonorense dirigió al partido.

 

Por su parte, Ebrard, hombre de confianza de López Obrador, tiene el reto de regresar y demostrar su capacidad de operación, de mover cuadros, de hacer aliados y negociar. Esto, luego de su autoexilio en Francia y Estados Unidos al ser señalado por el PRI y el PAN de un presunto desvío de recursos en la Línea 12 del Metro.

 

¿Cómo será el duelo en las otras circunscripciones?

En la segunda circunscripción, Meade Kuribreña colocó a Carolina Viggiano Austria, diputada federal y esposa del exgobernador de Coahuila, Rubén Moreira. Su contraparte morenista, es Ricardo Monreal, el controvertido delegado con licencia de Cuauhtémoc, que se acaba de reconciliar con López Obrador.

 

Beatriz Paredes Rangel, exgobernadora de Tlaxcala y excandidata del PRI a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, será la coordinadora de la tercera circunscripción. Paredes medirá fuerzas con Julio Scherer Ibarra, operador de Morena para la región sur-sureste.

 

Finalmente, José Antonio Meade puso a Mariano González Zarur, exgobernador de Tlaxcala, será el coordinador de la quinta circunscripción. López Obrador designó a Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional de Morena.