De la estandarización a la Singularidad

Qué pasaría si pudiéramos definir, que la única cosa que interfiere con nuestro aprendizaje, es nuestra educación.

En días pasados escuche una plática en TED X, que plantea esta pregunta de forma excepcional.

El argumento central, es que el sistema educativo, obedece a un sistema creado en los 1900’s, en la era industrial y diseñado para una vida enfocada al mundo industrial.

El conferencista, demuestra su argumento de manera contundente al preguntarle al auditorio, cuántos de ellos tienen teléfonos celulares. Procede a preguntar, cuántos de ellos han tenido ese mismo teléfono celular durante 2 años y desde luego el número de manos alzadas se reduce dramáticamente, ahora pregunta cuántos de ellos han tenido el mismo modelo durante los últimos 5 años, y ninguna mano permanece alzada.

Con ello nos demuestra que queremos los últimos avances en nuestras computadoras, vehículos, teléfonos, casas, y sin embargo en la plataforma que afecta a la humanidad entera, nos conformamos con un sistema creado hace más de 100 años.

La premisa es, que hemos saltado de la era industrial, a la era de la información y por lo tanto, la propia información se mueve mucho más rápido que los sistemas educativos y desde luego que la implementación que de esa información se logra hacer en los propios planes de estudios.

La mayoría de las cosas que se aprenden durante la universidad, es muy probable que sean obsoletas para el momento en el que alguien se gradué.

Se estima, que entre el año 2016 y el año 2022 existan tantos cambios tecnológicos debido al avance de la humanidad como los que hubo entre el año 1900 y el año 2000.

Más del 2000% de crecimiento.

Existen hoy en día, una cantidad de profesiones y trabajos nuevos que no existían hace 10 años.

La era de la singularidad ha llegado, y es contraria a la era de la estandarización con la que se creó el sistema educativo, que hoy parece quedar obsoleto.

Ahora bien. ¿Qué estamos haciendo en México para adaptarnos a este cambio de paradigma?

No sé a ciencia cierta, si este cambio deberá de ser liderado desde el sector gubernamental, o desde el sector privado, lo cierto es que, tampoco podemos quedarnos atrás.

La reforma educativa, tiene esbozos de este cambio, no podría asegurar que los suficientes.

Lo cierto es que como sociedad global, estamos iniciando una era de valoración profunda de lo único y la individualidad, que lejos de separarnos podría llevarnos a unirnos como humanidad en su conjunto.

Valorar nuestras diferencias y lo que nos hace únicos quizá sea la mejor forma de reconocernos como hermanos.

Habrá que aprender a reeducarnos en un sistema, sin sistema donde el conocimiento y lo que se aprende está al alcance de la mano, no de la estandarización y el desecho de los que no caben en cajones, que a la mayoría de las veces son más pequeños de los que parecen…

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