Homilía en misa por la patria; Dulce y Suave Patria

El título de esta homilía lo tomé de la canción “Dulce patria” de Pedro Infante y Jorge Negrete, y el poema “Suave Patria” de Ramón López Velarde.

“Dios nunca muere para los pobres” fue la expresión del maestro Oaxaqueño Macedonio Alcalá quien hoy cumple 148 de su fallecimiento y es autor del vals Dios nunca muere”.

Hasta aquí algunos datos culturales que dan marco a esta celebración.

Con los buenos deseos y bendiciones de Pablo en esta carta a Timoteo que antecede al evangelio me dirijo a ustedes hermanos en Jesucristo para desearles felices fiestas patrias, feliz noche libre, feliz 207 aniversario de la independencia de nuestra patria mexicana.

El pasaje del evangelio de Juan que este día acompaña la memoria de nuestra señora de los dolores nos pone en conexión con el de la boda de Caná el inmediato relato sobre la túnica de una sola pieza cuya unidad se realiza en la naciente Iglesia uniendo por voluntad de Jesús a María y al discípulo a quien amaba y todo queda consumado. El trato dado a este pasaje cómo maternidad espiritual de la Virgen es del siglo pasado porque los santos padres no lo hicieron, pues se trata más de una revelación mesiánica y eclesial que de una función mariana en la Iglesia, ellos son pues el símbolo de la unidad de la Iglesia sin divisiones centrada en el misterio pascual de Cristo.

Lo mismo acontece con el nacimiento de esta nuestra gran nación mexicana pues los relatos y las celebraciones se han tornado míticas, morales, piezas de oratoria y difíciles de reconstruir la memoria del pueblo y la conciencia social. Comenzando porque la independencia se consumó el 27 de septiembre de 1821 con Agustín de Iturbide y ahí nace México dejando de ser la Nueva España que todavía proclamó el cura Hidalgo en las fiestas de Dolores al grito de Viva Fernando VII rey de España! que había sido invadida por Francia.

Los héroes y heroínas del inicio de la independencia, que tuvo antes de un día como hoy varios intentos, y Miguel Hidalgo proclama el movimiento de independencia. Al principio miembros de la aristocracia, obispos y algunos otros miembros de la Iglesia mostraron resistencia, incluso juzgaron a los sacerdotes Miguel Hidalgo, José María Morelos y Mariano Matamoros, entre otros. Que por cierto fueron reivindicados de haber sido excomulgados antes de ser fusilados.

Las mujeres heroínas como Josefa Ortiz, Leona Vicario y mujeres como la güera Ignacia Rodríguez murieron de manera natural. Incluso la única que fue sepultada con funerales de Estado fue la mexiquense Leona Vicario.

La historia de esta gran nación no está cimentada en fábulas ni leyendas, por eso todos los mexicanos vibramos con emoción. Y acogemos en la Iglesia con está celebración pues así empezó la independencia que inició al cobijo de la Iglesia y bajo el manto protector de la Virgen de Guadalupe que dio el nombre al grupo que perteneció Leona Vicario, llamado “Los Guadalupes”.

Así como el relato evangélico de hoy es la fehaciente obra de Dios en la unidad es lo que a nuestra patria ha dado identidad, por eso con respeto y esperanza sigamos con gran tesón construyendo esta posmoderna nación y les auguro que está por venir lo mejor.

La unidad es un llamado, un don y una tarea para todos y nuestro compromiso es hoy, el pasado ya fue, y el futuro es nuestra responsabilidad. Nosotros somos México la Dulce y Suave Patria que nos vio nacer y hoy somos para que otros sean felices y libres hijos de esta gran nación cuya historia y religión son union y no destrucción.

Qué viva México, pueblo bendito de Dios! Felicidades a todos.

 

Sacerdote Daniel Valdez García

El Autor es Profesor en Universidad Autónoma del Estado de México.

Estudió Sacerdote y Especialidad en Bioética en Universidad Autónoma del Estado de México.

Estudió en Seminario Diocesano de Toluca.

Twitter. @dhanielu

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