La próxima extinción… ¡adiós vaquita!

Hasta hace unos años nadie había escuchado hablar de la “vaquita marina”, te preguntaras ¿qué es? ¿qué curioso animal será?, pues se trata nada menos que de uno de los cetáceos más pequeños del mundo, llega a medir no más de 150cm y pesar 50kg, especie endémica de México, así es, en ningún otro sitio del mundo existe un ejemplar cómo este, habita en la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California.

Pues, este curioso mamífero marino único en el mundo se encuentra al borde de la extinción, el cual será solo un recuerdo para algunos y, para otros como las nuevas generaciones, una especie extinta como muchas otras que solo conocerán en papel.

Una de las causas directas del declive de esta especie es la pesca ilegal de totoaba (Totoaba macdonaldi), ya que en sus artes de pesca utilizan las redes agalleras o de enmalle, donde la vaquita marina (Phocoena sinus) es capturada de forma accidental. La totoaba también es una especie endémica y en riesgo, listada por la NOM-059-SEMARNAT-2010 como en Peligro de Extinción. El buche de totoaba se comercializa hasta en 8 mil dólares el kilo en el mercado negro de China, producto al cual se le atribuyen propiedades afrodisiacas.

En el año 2005 el Gobierno Federal emprendío diversas medidas de conservación, estableció un Área de Refugio de la Vaquita y para su protección llevó a cabo el Programa de Protección dentro del Área de Refugio. No obstante, los esfuerzos del gobierno mexicano no fueron suficientes, ya que la demanda del mercado de China por el buche de totoaba seguía creciendo.

Así trascurrieron 10 años, inmersos en colusión y corrupción por parte de los gremios de pescadores y la PROFEPA, sumado a las carentes estrategias sociales para resolver esta problemática por parte del Gobierno Federal y Estatal.

En febrero de 2015 el Gobierno Federal lanza la Estrategia Integral para la Recuperación de la Vaquita Marina y la Totoaba, participando SEMARNAT, PROFEPA, CONAPESCA y la SEMAR, y por instrucciones del presidente Peña Nieto, se destinaron más de mil millones de pesos para actividades asociadas a la protección y conservación de ambas especies.

Como parte de la estrategia, la SEMARNAT coordinó junto con un grupo de especialistas un estudio de población de la vaquita marina, el cual, se llevó a cabo de septiembre a diciembre de 2015 a bordo de la embarcación “Ocean Starr”, obteniendo una estimación poblacional de aproximadamente 60 ejemplares de vaquita marina en el Alto Golfo de California.

También se amplió el polígono de protección en el Alto Golfo de California, que era de 126 mil hectáreas a 1 millón 300 mil hectáreas, se decretó la suspensión por dos años de la pesca comercial mediante el uso de redes de enmalle, se otorgaron medidas de compensación económica a los pescadores de la región y se fortalecieron las acciones de inspección y vigilancia por parte de PROFEPA, Marina Armada de México y la Policía Federal.

Por otro lado, el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina (CIRVA), recomendó a la SEMARNAT, retirar los aparejos de pesca abandonados o perdidos en el Alto Golfo de California, acciones de sentido común, donde las instancias de gobierno responsables de actividades productivas en la zona deben estar atentas sobre estas acciones que ponen en grave peligro a muchas especies marinas y no esperar la recomendación de alguien para hacer este trabajo.

En enero de 2017 el Gobierno Federal anuncia el Plan “Vaquita CPR: Conservación, Protección y Recuperación de la Vaquita Marina”, plan emergente, en el cual colaboró un grupo de científicos expertos en conservación y manejo de mamíferos marinos. Dicho plan consistía en trasladar ejemplares “vivos” a un Santuario, ubicado en San Felipe, Baja California, el cual cuenta con dos áreas (terrestre y marina), en la terrestre; denominada Vaquita Care Center, se encuentran los laboratorios y oficinas, y en la marina; se colocarían a los ejemplares capturados. Instalaciones donde se invirtió un monto mayor a los 3 millones de dólares.

El Plan Vaquita CPR arrancó su fase de búsqueda y captura el 10 de octubre de 2017 y concluyó el 10 de noviembre del mismo año, durante ese periodo sólo se capturaron dos ejemplares, pero ninguno pudo ser mantenido en el Santuario, el primer ejemplar fue una hembra muy joven que se liberó, ya que no pudo adaptarse al cautiverio, y la segunda captura fue de una hembra madura, la cual murió a consecuencia de un paro cardíaco, esto lo informó el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano Alamán, al sostener un encuentro con diversos medios de comunicación, donde detalló que los reportes indican que la vaquita marina falleció por un paro cardíaco, el cual no está relacionado con su captura, sino por su avanzada edad,  y toman la decisión de suspender la captura de más ejemplares para no poner en riesgo a la población de vaquitas existentes, de forma personal y creo que muchos coinciden conmigo, puedo atreverme a decir que el ejemplar murió de “miopatía por captura”.

De acuerdo con reportes del grupo de expertos internacionales, determinaron que quedan menos de 30 ejemplares, colocando a esta especie en un estatus crítico de extinción.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus iniciales en inglés) recomienda al gobierno mexicano prohibir inmediatamente y de manera indefinida todo arte de pesca dentro del hábitat de la vaquita marina, medida que tendría graves repercusiones económicas, debido a que la pesca en la zona es una de las principales actividades productivas.

Creo que es de aplaudir el gran esfuerzo que mucha gente a realizado por tratar de conservar a esta especie, sin embargo, estos esfuerzos quedan empañados con la complicidad de servidores públicos con los pescadores y corrupción en todos los niveles, aunado a la falta de estrategias dirigidas esencialmente al desarrollo de proyectos productivos que diversificarían y reactivarían la economía de la región, y qué decir de las malas políticas de regulación por parte de SAGARPA, CONAPESCA Y SEMARNAT, así como la falta de instrumentos claros de inspección y vigilancia de la PROFEPA.

Especie que se extingue por la codicia humana, depredadora sin conciencia, la cual solo gusta de satisfacer sus necesidades a costa de cualquier precio, que lástima que la vaquita marina tuvo que habitar en nuestra sociedad, una sociedad corrupta, ciega, sin ética y principios morales.

Debemos tomar como ejemplo lo sucedido con la vaquita marina y que no se repita con otras especies, tenemos una herramienta que esta 100% probada, el aprovechar sustentablemente nuestros recursos naturales nos garantiza su sostenibilidad. Ya existen modelos en la región, la Universidad Autónoma de Baja California encabeza un proyecto muy ambicioso, la reproducción y crianza de totoabas en cautiverio.

*El autor es Médico Veterinario por la UAEMex. Ambientalista, incansable difusor de la protección, conservación y desarrollo sustentable de los recursos naturales, y promotor del trato digno y bienestar animal.

Facebook. Antero Carmona

Twitter. @antero_carmona

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