SALTILLO.- José Antonio Meade Kuribeña, precandidato a la Presidencia de la República por la coalición PRI, PVEM y Nueva Alianza, rechazó que el cambio se pueda dar pactando con los criminales, delincuentes, homicidas, violadores, secuestradores y narcotraficantes, porque con ellos no debe haber diálogo porque el único lenguaje que se les puede aplicar es la ley y que para ellos están la cárceles, mientras que las calles son para los ciudadanos.

“Con ellos no hay diálogo porque el único lenguaje que entienden es el de la ley, además de que la inseguridad no se combate con diálogo se hace pegándoles a los delincuentes donde más les duele: las armas y el dinero”.

El precandidato sostuvo lo anterior en reunión de trabajo con dirigentes sociales priistas de Coahuila, ante quienes reiteró que la inseguridad también se combate con mejor coordinación porque los criminales no reconocen límites entre los estados y “la ley tampoco debe reconocerlos a ellos”.

Asimismo, afirmó que México no puede ser gobernado por un “nini” que anda suelto (AMLO), que se tardó 14 años para titularse y que tiene 12 más sin trabajar, ni tampoco por un “guía de turistas” (Ricardo Anaya), que es lo único que sabe hacer, aparte de hablar inglés y francés.

Por ello, José Antonio Meade, subrayó que los mexicanos y los coahuilenses deben de contratar como líder del futuro de la nación y apoyar a quien ha trabajado por el país y el estado por más de 20 años, con experiencia y con valores, que viene a esta entidad a pedirles su respaldo y que si les gusta la experiencia, la confianza y si están dispuestos con él a hacer equipo, “juntos vamos a ganar”.

También, el precandidato presidencial afirmó que “en la educación estamos llamados a construir y no a destruir. Llamados a caminar con pasos firmes para que la educación siga siendo el motor de Coahuila y de México”.

Puntualizó que los jóvenes saben de la importancia que tiene la educación, donde se requiere de contar con mejores maestros y que se consolida con trabajo, multiplicando las escuelas de tiempo completo; con el impulso, desde la primera infancia, en las guarderías de la estimulación temprana, y con la combinación de ésta con la ciencia y la tecnología.