Repite mil veces una mentira y se convertirá en verdad, esta parte de la campaña política de Adolfo Hitler, diseñada para ascender al poder al Tercer Reich como dirigente del Partido Nazi, resultó muy exitosa y llevó a este personaje histórico a ostentar el nacionalismo extremista, prácticamente la totalidad de Europa Occidental fue ocupada por los nazis. La prensa y las radiodifusoras controladas por Goebbels, responsables de la propaganda, lograron que la ideología nazi y su partido acuñaran la Der totale krieg, es decir, la guerra total parte del éxito en la expansión de su imperio y de la casi extinción judía.

La desafortunada mala información que hace que las personas adopten como suya una idea muy popular aún sin estar de acuerdo o sin entenderla, les crea un falso sentido de pertenencia, es una de las propuestas extraordinariamente fáciles de vender ante el encono y hartazgo social en el que nos encontramos en el país.

Prácticamente cualquier noticia que viene desde algún órgano del Estado mexicano, recibe por parte de los opinólogos, líderes de opinión e influencers de redes sociales, un metódico y sistemático rechazo, como la polémica desatada por la recién aprobada Ley de Seguridad Interior o las modificaciones al Código Civil relacionadas con la regulación del daño moral, mismo que, por cierto, ya existía en nuestra legislación y solamente se integró lo relacionado a medios electrónicos, es decir, lo que se considera como cyberbullying, lo que no significa que se deba de excluir la crítica propositiva o aprobarlo todo de facto.

Si bien es cierto, que todos somos responsables de velar el cumplimiento de la Constitución, debemos antes de acusar hechos y conductas ilícitas, hacerlo con absoluta sobriedad, pulcritud y respeto a lo que denostamos; es decir, vemos la astilla en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Así como ha habido abusos por parte de la autoridad y de particulares, quienes se han enriquecido a costa del erario y como comisionistas de contratos públicos y privados, también hay quienes gozan de absoluta inmunidad para cometer todo tipo de tropelías, al margen de la ley por todo el territorio nacional.

Los miembros del crimen organizado, circulan por la red carretera armados, blindados y utilizando una de las riquezas más valiosas de nuestro país: a nuestros jóvenes. A su paso van dejando una estela de terror cometiendo secuestro, extorsión y más de 22 delitos identificados como los que más afectan a la sociedad mexicana.

Tenemos que ser cautelosos antes de proliferar el caos, eso no ayuda; nadie nunca debe defender ninguna causa que no sea, en beneficio del país, pero tampoco convertirnos en un vocero más de los que anuncian las tinieblas por ver un nubarrón, los falsos profetas quienes desde la comodidad que otorga el internet fabrican cortinas de humo, no se percatan que la mentira repetida mil veces, no siempre es verdad, pero sí causa más encono y no fortalece a nuestras instituciones y mucho menos hermana nuestra nacionalidad, y el gran auditorio también: nuestros jóvenes.

Es tan irresponsable informar sin conocimientos técnicos, repetir falacias para simpatizar con una figura de papel, sólo para la foto, como irresponsable, también, propiciar que los jinetes del apocalipsis cabalguen antes de tiempo.

Cada semana estaremos estrenando un nuevo capítulo de alarma nacional, desde productos legislativos, escándalos de corrupción e incluso denostaciones por defectos físicos de personajes públicos, que por cierto, eso es discriminación. Nadie debe ser señalado por su acento, por su físico o género, mucho menos por su afiliación partidista o preferencia electoral. Preparémonos que la verdadera tormenta está por llegar y me refiero a la de los spots publicitarios electorales, donde ahí sí, deberíamos protestar todos, para que la ley se cumpla y no nos distraigamos con el #hashtag o la nota semanal de moda.

 

@Ricar_peralta