A modo de ejercicio que contribuya al debate de los temas relevantes para el siguiente año, quiero dejar una hipótesis sobre los aspectos que dominarán la agenda, en particular el económico, sin desdeñar, por supuesto temas relevantes como la seguridad y la corrupción.

Sostengo que el panorama principal en el debate político nacional para el 2018 será el económico, o al menos dominará gran parte de la agenda. Aquí algunos temas que se les debe dar seguimiento y en su caso, solución porque van a influir en el rumbo de nuestra economía:

  1. La reforma fiscal en Estados Unidos. Estamos ante la probabilidad de que sea aprobada con algunas modificaciones la nueva política fiscal de Trump, lo que va a generar una serie de reacciones en el mundo, en las que México tendrá que tomar decisiones a fin de no restarle competitividad y por ende evitar una caída de las inversiones. Y una de las propuestas que hay que evaluar es impulsar el esquema de asociaciones público privadas.
  2. La política monetaria. La continuidad en la política inflacionaria en México a través del Banxico será relevante a fin de regresar a este importante indicador a niveles del 3% como tope para el siguiente año, no es menor el esfuerzo que los nuevos integrantes del Banxico deben hacer para enviar el mensaje adecuado a los mercados nacionales e internacionales, por ello, el trabajo que realicen deberá ser el mismo iniciado por el reconocido ex gobernador Agustín Carstens.
  3. Apostarle al crecimiento económico. Al menos en los últimos 30 años el crecimiento promedio de nuestra economía ha sido del 2%, cifra que si bien es positiva no es suficiente para generar estabilidad, asegurar el ingreso y mejorar la calidad de vida de la población. Por ello, consolidar las instituciones públicas, consolidar las reformas emprendidas es la tarea más relevante de quien gobierne durante los próximos 6 años, sin olvidar lo avanzado, esto es, sin dejar de lado nuestra estabilidad macroeconómica.
  4. Mejorar y cuidar la calidad del gasto público. A pesar de que ha habido avances en cómo se gasta el dinero público, sigue siendo un renglón pendiente, máxime que se cruza con las elecciones federales y por ende, la población estará atenta a los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas de las y los candidatos. Por ello, será necesario mejorar cómo gastamos, cómo utilizamos los recursos públicos para hacerlos más eficientes.
  5. Cuidar que las reformas y el crecimiento se traduzca en beneficio de la población. Si no logramos traducir la estabilidad económica, el crecimiento económico y la consolidación de las reformas en la reducción de las principales carencias sociales (salud, educación, alimentación, mejora en la vivienda, incremento en los ingresos), dejaremos de cumplir en tareas básicas, en donde muchos países han avanzado (pobreza e ingreso) y esto, al final será elementos para la toma de decisión electoral en el próximo año y pueden nutrir el discurso populista, lo cual es riesgoso.

Reconocernos como un país con desigualdades debe ser una prioridad, aceptar que somos un país plural, donde conviven varios sectores es una elección ineludible, pero debe ir acompañada del trabajo para reducir las brechas sociales que nos separan.

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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