Por primera vez en mucho tiempo no hemos tenido ningún equipo a cero. Eso no significa que no hayamos visto ataques incapaces y toda una pléyade de partidos con enorme superioridad por uno de los dos lados. Vamos a ver quién ha salido victorioso de esta ya semana 10 (cómo pasa el tiempo, amigos).

Chicago Bears 16 – Green Bay Packers 23

Los Packers consiguieron su primera victoria de la temporada sin Aaron Rodgers. Sin ánimo de hacer de menos a la plantilla de Green Bay, o a su cuerpo técnico, que para eso están los seguidores de la franquicia, sí que diré que creo que este resultado descansa más en la balanza de unos Chicago Bears que soltaron a Mitch Trubisky demasiado tarde y que fueron incapaces de entender que enfrente había un equipo “cojo” en ataque.

Detroit Lions 38 – Cleveland Browns 24

Yo he visto este partido de los Lions muchas veces: enemigo inferior se pone por delante, enemigo inferior da un susto, enemigo inferior ve como el oleaje se acerca, enemigo inferior es adelantado y ya no tiene nada que hacer el resto del partido. Y he visto este partido con el equipo de Detroit en ambas direcciones, tanto cuando son ellos los inferiores como cuando son los superiores. Con Cleveland enfrente, la duda ofende.

Indianapolis Colts 17 – Pittsburgh Steelers 20

Muchos más apuros de los previstos para unos Steelers que se dejaron sorprender por la actitud de los Colts, en modo algunos rendidos a su suerte o llorando por Andrew Luck, el que se ha ido a Europa a tratar su complicada lesión de hombro. Aprovecharon la coyuntura los de Pittsburgh para hacer mofa de sus queridos Cincinnati Bengals.

Jacksonville Jaguars 20 – Los Angeles Chargers 17

Cada semana es una nueva prueba de fuego para los Chargers que, en un más difícil todavía, aún son capaces de sorprendernos con novedosas y rocambolescas maneras de perder partidos. Fumbles, field goals fallados, touchbacks, intercepciones, prórrogas… ¡bienvenidos al circo de los Chargers!

Buffalo Bills 10 – New Orleans Saints 47

Palizón enorme de unos Saints que, con siete victorias seguidas, tienen que ser considerados a la misma altura que cualquier otro equipo de la temporada. Corrieron como les dio la gana porque igual el traspaso de Marcell Dareus en Buffalo fue forzar la máquina, que ahora no se defiende la carrera. El susto lo puso Daniel Lasco y su lesión en la columna vertebral.

Tampa Bay Buccaneers 15 – New York Jets 10

Es evidente que el problema en Tampa Bay era la presencia en el campo de Mike Evans y Jameis Winston. Sin ellos, todo son victorias. Animo a cualquiera que quiera rebatirme a considerar que estoy hablando de hechos, de verdades, de un asunto puramente objetivo que no admite réplica.

Washington Redskins 30 – Minnesota Vikings 38

Si no llega a ser por un par de jugadas de total descuido de la pelota por parte de Case Keenum, ya con el marcador claramente en su favor, el resultado hubiese sido bastante abultado. Y quiero recordar que los Vikings están jugando con su tercer quarterback, sin su rookie estrella en ataque (Dalvin Cook) y sin uno de los mejores pass rushers de la liga (Everson Griffen). Lo de este equipo es una de las grandes historias de la temporada.

Tennessee Titans 24 – Cincinnati Bengals 20

Un jugadón de A.J. Green, dos o tres chispazos de Joe Mixon, y se acabó. Los Bengals no están para pelear contra nadie de entidad. Los Titans tampoco es que ofrezcan demasiadas garantías, pero están cumpliendo con las victorias y eso es lo único realmente importante.

Los Angeles Rams 33 – Houston Texans 7

¿Y si os digo que tampoco fue el mejor de los partidos del ataque de los Rams? Aterrador ¿verdad? Pues así lo creo. Lo que sucede es que la cantidad de armas que ha desarrollado Sean McVay en su sistema hace que parales durante sesenta minutos se vuelva una tarea casi imposible. Los Texans pudieron hacerlo un rato, y como su ataque no compareció, no les quedó más que asumir la evidencia.

Atlanta Falcons 27 – Dallas Cowboys 7

¿A quién echaron más de menos los Dallas Cowboys, a Zeke Elliot, a Sean Lee o a Tyron Smith? Pregunta difícil de responder. Sin el corredor, el ataque se vuelve previsible y controlable. Sin el left tackle, sumado a lo anterior, mucho más, con lo que se llega al récord de sacks que consiguió Clayborn y al cortocircuito completo del juego de pase. Y, al tener que estar todo el rato en el campo, y sin el mejor defensa del equipo, se mueven las cadenas con continuidad en el ataque rival. La tormenta perfecta, vaya.

San Francisco 49ers 31 – New York Giants 21

¡Los 49ers han ganado, los 49ers han ganado! Muchas felicidades. Dejadme rebajar cualquier mínima euforia al señalar, como buen aguafiestas que soy, que los Giants han desaparecido, han decidido que no quieren seguir jugando para Ben McAdoo y que en Nueva York se ve un cambio de ciclo con un 100% de probabilidades tormenta eléctrica, fuertos vientes, intensas lluvias y marejada a fuerte marejada.

Denver Broncos 16 – New England Patriots 41

Para ganar a los New England Patriots tienes que hacerlo todo perfecto. Y por perfecto me refiero a no conceder una montonera infame de puntos en los primeros instantes a través de equipos especiales. Por poner un pequeño ejemplo que sólo los más expertos somos capaces de apreciar.

Arizona Cardinals 16 – Seattle Seahawks 22

Lo más importante de este partido es la lesión de Richard Sherman y las consecuencias de que de ella se pueden derivar en la última plaza de wild card de la NFC. Los agujeros de los Seahawks empiezan a ser notables, aunque es evidente que también lo son sus fortalezas. Una segunda parte de temporada muy intrigante para este equipo.