Zeferino Domínguez, quien fuera secuestrado el pasado 27 de junio en el estacionamiento de un centro comercial de Naucalpan, fue sepultado ayer luego de permanecer un mes en el Servicio Médico Forense y después sepultado en una fosa común.

Los padres del joven de 19 años, jugador del equipo de fútbol americano Bucaneros Satélite, identificaron el 28 de octubre por medio de unas fotografías su identidad y tras pruebas genéticas se comprobó que se trataba de Zeferino. Amigos y familiares le dieron el último adiós ayer por la tarde al ser sepultado en el jardín Cristo Rey del panteón privado Jardines del Recuerdo.

También su equipo le realizó un homenaje de cuerpo presente la tarde del lunes en los campos de entrenamiento de los Bucaneros Satélite.

 

 

 

Información de: Quadratín