Los sismos de septiembre pasados dejaron daños en los campanarios de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, por lo que se prevé apuntalarlas, dijo el vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar.

“El reporte que hemos tenido nosotros es que efectivamente las torres tienen algunos daños estructurales; sin embargo, es posible apuntalarlas desde el interior”, señaló en entrevista radiofónica.

Ante tal situación, sin embargo, Valdemar afirmó que no es necesario cerrar el inmueble, pero se restringirá el acceso a los campanarios.

Valdemar explicó que sólo se deben evitar las visitas que se hacían a los campanarios, pero las campanas pueden sonar.

“No hay daños mayores que sean de riesgo y pusieran en riesgo la asistencia de los fieles”, afirmó el religioso.

Comentó que tras los sismos del 7 y 19 de septiembre, la Catedral Metropolitana fue cerrada para realizar el dictamen del estado físico del edificio, y se determinó que, aunque hubo daños, no es necesario cerrarla por completo.

Señaló que además de los campanarios lo más grave fue la caída de la escultura de Manuel Tolsá, “La Esperanza” y el movimiento de la figura de “La Caridad”.