Georgina estaba muy entusiasmada por las fechas decembrinas en el 2016, considero que con su aguinaldo podría cubrir varias compras que había hecho de manera adelantada en noviembre con su tarjeta de crédito y que incluso podría realizar más gastos aprovechando los meses sin intereses que tienen algunas tiendas departamentales, sus hijos estaban encantados con ese árbol repleto de regalos, al igual que toda la familia.

El problema se dio meses después, cuando Georgina en conjunto con su marido se dieron cuenta que no estaban haciendo los pagos a tiempo, no les alcanzaba el dinero e incluso las compras a meses sin intereses que no estaban al corriente hoy ya tenían intereses. Los despachos de cobranza no dejaban de marcar y las deudas se habían vuelto impagables.

Georgina y su familia eran víctimas de intimidación y amenazas por parte de los despachos de cobranza, estaban cansados de recibir llamadas a cualquier hora, incluso Georgina estaba preocupada por perder su empleo ya que constantemente llamaban a su jefe para demandar el pago de las tarjetas de crédito. Y lo peor era la constante preocupación de los documentos que le llegaban que aparentaban ser escritos judiciales, y que aseguraban ella acabaría en la cárcel y sin patrimonio.

Las deudas y las llamadas no los dejaban dormir, hasta que un día tratando de encontrar un posible arreglo entraron al Registro de Despachos de Cobranza REDECO, en la página de CONDUSEF y entendieron que la cobranza extrajudicial ilegal se entiende como el uso de la violencia verbal o intimidatoria, ejercida personalmente o a través de cualquier otro medio, para requerir el pago de una deuda vencida. Entendieron también que la cobranza extrajudicial ilegal es un delito, e incluso se puede sancionar de uno a cuatro años de prisión y multas a quien lleve a cabo la cobranza.

Entendieron al fin que, a pesar de tener la deuda, si el despacho de cobranza utiliza documentos o sellos falsos, intimidan al deudor o lo amenazan o realizan una gestión de cobranza con maltrato están cometiendo un delito.

 

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