La delegación de la Cruz Roja Mexicana en el Estado de México condenó la agresión que sufrió esta madrugada cuando un comando armado irrumpió en su unidad de Tlalnepantla con la intención de sacar a un hombre hospitalizado que está en calidad detenido y con custodia policial, dejando un policía muerto, otro herido y una enfermera sufrió el roce de una bala en la espalda.

A través de un comunicado informó que buscará reunirse de manera urgente con las autoridades del Gobierno del Estado de México “para diseñar y poner en operación medidas que garanticen la integridad de nuestros paramédicos, médicos, enfermeras y demás personal que laboran las 24 horas de los 365 días del año en las 30 delegaciones locales y los dos puestos de socorro” que opera en el territorio mexiquense, “donde nuestras puertas siempre han estado abiertas a todos los ciudadanos, también ajenos a cualquier circunstancia violenta”.

También expresó su confianza en que las autoridades ministeriales y judiciales correspondientes aclaren los hechos.

“Confiamos en que serán nuestras autoridades las responsables de hacer prevalecer el Estado de Derecho y sancionar a quien así corresponda”, indicó.

Señaló que “el Movimiento de Cruz Roja se abstiene de tomar parte en cualquier tipo de hostilidad y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, radical, religioso, ideológico y de cualquier género”.

Así, refrenda su “inquebrantable compromiso con los principios fundamentales de imparcialidad y neutralidad que rigen su permanente labor en beneficio de todos los ciudadanos, sin distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político”.

Finalmente, afirmó que “seguirá adelante con su misión humanitaria, con absoluta independencia, unidad y universalidad”.