En las vísperas de que Margarita Zavala confirme una de las mayores rupturas históricas en Acción Nacional, pocos se atreven a señalar de manera cualitativa y cuantitativa el real impacto de su salida. Las voces que han surgido en estas horas coinciden que el partido blanquiazul quedará debilitado. Una mala noticia para quienes confiaron en la palabra dada por su actual dirigente Ricardo Anaya.

Quien mejor lo planteó fue el presidente de la mesa directiva, Ernesto Cordero (con la salvedad de ser uno los calderonistas declarados): “Lo que trae Anaya es la estructura clientelar del partido, que no son más de 280 mil votos. Margarita se va a llevar los votos…”

Frente Democrático le teme a Margarita Zavala, dice Ernesto Cordero. Con Paola Rojas

El senador panista afirmo que si se trata de un frente democrático ciudadano debe respetar su definición y abrir el proceso de elección de su candidato a los mexicanos.

Otras voces hablan que la pareja Margarita-Calderón, tiene quizá un tercio de la militancia del PAN; si nos atenemos a las cifras oficiales disponibles, la autoridad electoral registra apenas 220 mil 568 simpatizantes panistas. Casi 75 mil se irían con la ex primera dama, una cifra nada despreciable para comenzar una campaña.

También debemos insistir en que junto con Rafael Moreno Valle ha recorrido de manera más extensa la República; esto tarde que temprano les va a generar más simpatías y números positivos que los que eventualmente podría obtener Anaya vía los spots electrónicos. Y tampoco se puede dejar de lado el “expertise” de su marido Felipe Calderón en ganar elecciones hasta con 15 millones de votos.

Es muy probable que durante este lapso de tiempo seamos testigos de una “desbandada” de blanquiazules del instituto político a la causa de Margarita. Al menos 10 de los 38 senadores son leales a la causa calderonista; otro grupo compacto pero similar podría darse entre los diputados.

Cifras que pueden parecer menores pero que desde ya se traducen en un impacto mediático importante. Políticos y columnistas cuestionados ya lo dimensionan como un “duro golpe”, lo que resta credibilidad a Ricardo Anaya si había prometido un partido más “robusto” y unido para fortalecer al Frente. Tal vez este viernes el panorama sea distinto y él ya no tenga mucho qué presumir para ser ungido el candidato.

En conclusión, al PAN se le abrirá un boquete que lo debilita en sí mismo y, en consecuencia, a la naciente alianza con el PRD y Movimiento Ciudadano.