La perrita Frida fue homenajeada en Japón, al vestir la estatua de Hachiko con un chaleco similar a la de la mexicana.

Asimismo ha surgido una propuesta en México para que Frida y otros perros rescatistas sean homenajeados  con una estatua.

En Japón comenzó un inigualable romance con la perrita rescatista Frida, al grado que en el lejano oriente le dieron un merecido homenaje.

La aparición de la perrita raza labrador con googles, botitas y un chaleco, le robó el corazón también a los japoneses, cuyos brigadistas que viajaron a la Ciudad de México comenzaron a llamarla “Marina-Chan”por el parche de la Secretaría Marina en su equipamiento y porque “Chan” es un término cariñoso en japonés.

Con esta acción, los japoneses enviaron un nuevo mensaje de apoyo a México, para que se mantenga firme tras el sismo de 7.1 grados que azotó el pasado 19 de septiembre el país.

La estatua del perro Hachiko es recordada por la lealtad hacia su dueño, a quien acompañaba a la estación del tren y luego esperaba por él en su regreso del trabajo cada día. Sin embargo, el propietario del can falleció y Hachiko pasó nueve años esperándolo en la estación del tren.

 

De ahí que tenga su estatua en Tokio, misma que fue adornada con un chaleco similar al usado por Frida, con todo y la palabra “Marina”, haciéndole un homenaje luego de que ha realizado más de 50 rescates en diferentes partes del mundo. En nuestro país se ha lanzado una propuesta para que Frida y otros perros rescatistas tengan una estatua como agradecimiento por la labor que han realizado.

 

 

Con Información de: Medio Tiempo