Escupe en la batería

Con el Cambio Climático aumentando, la probabilidad de desastres naturales crece y la necesidad de mecanismos de respuesta de emergencia que puedan funcionar sin electricidad derivada de la red, se hacen imprescindibles. Si los terremotos o tsunamis cortan las redes de distribución, los servicios de emergencia podrían encontrar la salvación en … ¿la saliva?   Los investigadores de la Universidad de Binghamton han desarrollado micro-baterías que funcionan con una sola gota de saliva. Las baterías a base de papel utilizan células exoelectrogénicas liofilizadas, que pueden generar energía, una vez que se les añade saliva. Las baterías son adecuadas para aplicaciones de diagnóstico en países en desarrollo, que por lo general requieren niveles pequeños de microwatts durante varios minutos. La liofilización permite que estas células pueden almacenarse en clínicas médicas antes del uso, aunque aún se ha de recorrer un largo camino de investigación, antes de la masificación de estas baterías.

 

Techos que drenan agua

Los países de Medio Oriente probablemente estarán expuestos a un grado de “estrés hídrico extremo” dentro de tan solo veinte años, pero en naciones como Irán ya se sienten los efectos, puesto que los lagos se están encogiendo y las ciudades ya deben racionar el agua potable. BMDesign ha presentado una solución potencial: un método capaz de capturar el agua de lluvia, mientras reduce la huella de carbono de los nuevos asentamientos. BMDesign cree que se podría usar un sistema de techo doble que captura las gotas de lluvia, que se recogen en un depósito cóncavo, para luego ser usadas para fines cotidianos.   Un techo de 932m2 sería capaz de recoger alrededor de 28m3 de agua de lluvia, éste podría colocarse en sitios como escuelas u hospitales y se construirían sistemas de recolección de agua de lluvia entre las paredes del edificio. Además de poder consumirse dicha agua, puede emplearse para el acondicionamiento térmico, puesto que los cambios interiores de temperatura pueden ser controlados por estos depósitos, disminuyendo drásticamente la huella de carbono y los costos del aire acondicionado.

Islas artificiales

La escasez del agua es un problema paralelo a otra realidad: el aumento del nivel del mar, que en 2016 fue especialmente significativo. Los innovadores están actuando de nuevo con rapidez, para tratar de dar alivio a este problema, esta vez mediante el desarrollo de masas de tierra artificiales.   Los ingenieros del Instituto de Investigación Marítima de Holanda presentaron una isla artificial, que flotaba en un tanque de agua con simulación de olas, para dar vida a su idea. La misma consta de 87 triángulos de madera y poliestireno, que estarían unidos entre sí y atados al fondo marino. Si bien el prototipo es pequeño, los ingenieros prevén que su tamaño podría ser mucho mayor. Estiman que sería lo bastante grande como para asentar ciudades enteras, incluyendo granjas y puertos. La isla también podría ser utilizada como parques solares flotantes y es factible que comience a comercializarse en los próximos 10 a 20 años.

Con info de: Sostenibilidad