Ante la actuación omisa y complaciente del jefe delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, frente a la violación sistemática a la Ley de Establecimientos Mercantiles y a las normas de protección civil que diariamente cometen diversos negocios ubicados en las colonias Hipódromo, Condesa y Roma, el vicecoordinador del GPPRD en la ALDF, Raúl Flores solicitó a diversas dependencias del Gobierno de la Ciudad de México intervenir en dicha demarcación para evitar tantas irregularidades.

Durante la sesión de la diputación permanente, el pleno de la Asamblea Legislativa (ALDF) aprobó la solicitud del diputado perredista para que de manera específica la Secretaría de Protección Civil y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) de la CDMX acudan a verificar el establecimiento denominado “La Bendita Cantina”, ubicada en la avenida Tamaulipas número 134, en la colonia Hipódromo, que a pesar de sólo contar con uso de suelo para funcionar como fonda o cafetería, ofrece ilegalmente servicio de bar.

El diputado Flores García explicó que dicho establecimiento tiene paredes de tablaroca y que el techo es una especie de lona, hecho que poner en alto riesgo a los asistentes y trabajadores del lugar y afecta la calidad de vida de quienes habitan a su alrededor. Por ello le solicitó a la Secretaría de Protección Civil que verifique minuciosamente las condiciones en que opera dicho establecimiento, y a la PAOT le pidió que realice las visitas necesarias en términos de la ley vigente, pues de acuerdo a la información que tiene en su poder, el establecimiento tampoco cumple con las normas de impacto ambiental zonal, lo que ha llevado al continuo deterioro de las calles de colonias a consecuencia de la expansión irregular de negocios y establecimientos de alto impacto.

Al subir a tribuna, el diputado le exigió a las autoridades competentes constatar el cumplimiento de las disposiciones jurídicas en materia ambiental y, en su caso, castigar los actos, hechos u omisiones que generen daños o deterioro a las personas que viven en el entorno.

Raúl Flores lamentó y consideró vergonzoso que mientras Ricardo Monreal dice contar con suficiente preparación y experiencia para gobernar la Ciudad, los vecinos y comités ciudadanos de colonias como Hipódromo, Condesa y Roma diariamente tengan que estar interponiendo quejas y documentos por la inconformidad, molestia y fastidio que sufren a consecuencia de los malos manejos administrativos en la Cuauhtémoc y por la falta de aplicación de las normas que señala la ley de establecimientos mercantiles.

Indicó que el caso de “La Bendita Cantina” tan sólo es un ejemplo del incumplimiento de las obligaciones y facultades de la delegación Cuauhtémoc y de su incapacidad para poner orden y hacer que los giros mercantiles cumplan con los términos a partir de los cuales les fueron otorgados los permisos de operación, como respetar el giro autorizado, el número de metros permitidos y los aforos máximos, así como con los requerimientos de seguridad para los asistentes y trabajadores.

Raúl Flores resaltó que de acuerdo a datos del INEGI, la Cuauhtémoc es una de las dos delegaciones que registran la mayor cantidad de establecimientos mercantiles en toda la Ciudad, por lo que resulta prioritario que las autoridades de dicha demarcación hagan valer el cumplimiento de las leyes, reglamentos, decretos, acuerdos, circulares y demás disposiciones jurídicas y administrativas respecto al funcionamiento de los establecimientos mercantiles, y que imponga las sanciones que correspondan.

Al apoyar la propuesta del líder perredista, el diputado Alfonso Suárez del Real, de la bancada de Morena, precisó que su partido busca ante todo garantizar la seguridad de los habitantes de dicha delegación y de los usuarios de establecimientos como “La Bendita Cantina”, por lo que se manifestó no solo por una suspensión de actividades sino por la clausura de este tipo de lugares, que no cumplen con los requerimientos marcados por la ley y que causan serias afectaciones a la movilidad, al mobiliario urbano, al medio ambiente y que ponen en riesgo la integridad física de los vecinos y visitantes.