Germán tuvo un accidente la semana pasada, era tarde y necesitaba efectivo, no había cerca ningún cajero automático y su familia se encontraba a kilómetros de distancia. El oficial que lo auxilió le sugirió ir a una farmacia cercana y retirar efectivo de su cuenta bancaria. En ese momento, Germán conoció los servicios que brindan los corresponsales bancarios.

Hoy en día las farmacias, supermercados, restaurantes, tiendas de conveniencia, oficinas de telégrafos, misceláneas, entre otros, pueden ser corresponsales bancarios, por lo que es casi seguro que puedas hacer cualquier tipo de transferencia bancaria.

Recuerda que la principal característica que tienen los corresponsales bancarios es que funcionan como una ventanilla entre la institución financiera y el cliente. Toma en cuenta que el comercio donde se instala el corresponsal no es una sucursal y sus trabajadores no son empleados del banco; es sólo  un canal que la institución financiera utiliza para hacer transacciones y que el banco es responsable en todo momento de las operaciones que realice su corresponsal.

Cabe destacar que el banco puede cobrar una comisión por las operaciones financieras realizadas (depósitos, retiros, pago de servicios) y ésta deberá reflejarse en el comprobante de la operación y en el estado de cuenta. Recuerda que ningún corresponsal bancario puede cobrarte tarifas no autorizadas en productos y servicios financieros.

Si tienes un inconveniente con algún corresponsal bancario, puedes acudir a las oficinas de la CONDUSEF o visita el sitio: www.gob.mx/condusef  para obtener más información. No olvides presentar el comprobante de pago o retiro, por lo que es recomendable que siempre los conserves.

 

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