Los museos y ciudades de Suiza no son su único atractivo, sino también sus extensas montañas y sus paisajes de fotografía.

La capital, Ginebra, es la sede europea de la Organización de las Naciones Unidas y la Cruz Roja. En esta ciudad es imprescindible ver el Jet d’eau, un surtidor de agua de 140 metros de altura en la orilla del Lago Lemán, el reloj de flores del Jardín Inglés y el Mont Salève.

La segunda ciudad en importancia de este país es Zúrich, donde el visitante encontrará galerías de arte, museos, tiendas de antigüedades y los centros comerciales con las mejores marcas. Es la ciudad con mejor calidad de vida del mundo.

Berna parece haberse detenido en el tiempo. Esta ciudad fue declarada Patrimonio Cultural Mundial por la Unesco. No deje de ver la Torre del Reloj y la catedral.

En Lucerna tiene que ver el Lago de los Cuatro Cantones, su casco antiguo, el puente de la Capilla y el moderno Centro de Culturas y Congresos.

Si le atraen los deportes invernales, en Zermatt encontrará una exclusiva estación de esquí, en las faldas del monte Cervino. Solo circulan por el lugar autos eléctricos para conservar el medio ambiente y sus edificaciones históricas.

Verbier es una las estaciones de esquí del Valais, que cuenta con impresionantes vistas panorámicas del Combins y el Mont Blanc.