Enrique Peña Nieto hizo un llamado al PRI para dar la batalla y evitar el retroceso del país en 2018; señaló que mientras unos han traicionado sus ideales, otros le apuestan al caudillismo. Ante más de 10 mil militantes priistas reunidos en el Palacio de los Deportes, el mandatario calificó al PRI como un partido audaz y valiente. “Con entereza y determinación abrazamos el cambio, la apertura y con ello el futuro”, afirmó el Primer Mandatario. Por otra parte, el líder nacional del tricolor, Enrique Ochoa, aseveró que el partido, en unidad, es invencible y por ello, en las próximas elecciones se obtendrán las nueve gubernaturas, la mayoría en las Cámaras de Diputados y Senadores y la Presidencia de la República.

Presente en la XXII Asamblea Nacional Ordinaria priista, José Antonio Meade, secretario de Hacienda, celebró que se quitaran los candados en el partido para candidaturas de simpatizantes y acotó que será a su debido tiempo cuando decida si contiende o no por la candidatura presidencial por el PRI.

Con un llamado a la unidad y a cerrar filas al interior, el presidente Enrique Peña Nieto convocó al priismo nacional a dar la batalla para evitar que México regrese al pasado, ya que dijo se tienen dos rutas: una, de progreso que ofrece su partido y otra, de franco retroceso.

 Al clausurar los trabajos de la XXII Asamblea Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Peña Nieto dejó claro que su partido está listo para lo que viene, por lo que añadió que el tricolor tiene ventaja sobre las demás opciones políticas.

Expuso que mientras ellos asumen con valor y visión un mejor futuro para México, otros “pretenden regresarnos al pasado. Le apuestan al caudillismo, a la subordinación de los aliados y a la división de los mexicanos”.

Frente a más de 10 mil delegados que se dieron cita en el Palacio de los Deportes, el Primer Mandatario subrayó que mientras el PRI confirma su capacidad para dar resultados, “otros por su falta de experiencia y sus conocidos fracasos de gobierno, disimulan su impericia con estridencias e incongruencias”.

Además, remarcó que mientras el tricolor reafirma su compromiso con las causas de México, “otros han optado por abandonar sus ideales y prefieren negociar posiciones antes que defender convicciones”.

“Nuestro partido actúa con la mirada puesta en el México del mañana. Con entereza y determinación abrazamos el cambio, la apertura y con ello el futuro”, acotó.

En su mensaje y acompañado por la dirigencia de su partido, exdirigentes, gobernadores y secretarios de Estado, entre los que destacaban en primera fila, “los presidenciables” como José Antonio Meade Kuribreña; Aurelio Nuño Mayer; Miguel Ángel Osorio Chong; José Narro e Ivonne Ortega Pacheco; Peña Nieto expresó que “los priistas estamos llamados a proteger, a cuidar y defender lo que entre todos los mexicanos hemos construido. Tenemos que dar la batalla por el futuro de México”.

Aseguró que México es responsabilidad de todos y “esa responsabilidad inicia por preservar la unidad al interior del PRI. Unidad para servir. Unidad para ganar”.

Peña Nieto enfatizó que se va a la batalla con el orgullo de llevar en el emblema de su partido, los colores de la Bandera y sobre todo, “vamos a la batalla por la seguridad de que México gana cuando gana el PRI. Demos todo por México”.

Hizo público su reconocimiento a la militancia y sobre todo a los delegados que participaron en las mesas temáticas que se efectuaron en todo el país para darle rumbo al partido de cara al 2018.

Además, hizo mención que no es con el apego a dogmas o doctrinas lo que define a un verdadero revolucionario, sino la capacidad para transformar la realidad; para que los más altos ideales de la humanidad cobren vigencia en nuestra sociedad.

En el mensaje, que duró los 30 minutos, Peña Nieto recordó que se han establecido los cimientos de un país más justo, más próspero y más fuerte con las reformas estructurales. “La obra tiene que continuar. Construir una mejor nación nunca ha sido fácil, pero esa es nuestra vocación como priistas. Nuestra historia así lo acredita y demuestra. El PRI no se intimida ante los retos. El PRI es un partido audaz, valiente y resuelto”.

“Debemos mantener la convicción de nuestras fortalezas y hacer valer la fortaleza de nuestras convicciones. Nuestra responsabilidad en esta coyuntura es clara: estamos llamados a defender las instituciones y a consolidar la unidad y estabilidad de nuestro país”, expresó.

Al hablar del futuro, el Presidente reflexionó: “El PRI se presentará a la elección del 2018, después de haber impulsado con éxito la transformación del país. Hemos asumido costos en el camino. Los costos naturales de habernos atrevido a cambiar y mejorar las cosas. Eso es lo que nos da autoridad moral para salirse nuevamente a reafirmar la confianza ciudadana”.

Y ante esto, arremetió: “Nuestros adversarios buscar confundir a la sociedad, pero los mexicanos no se dejan engañar porque son testigos del país gradualmente está avanzando. Los mexicanos saben que lo bueno cuenta y cuenta mucho”.

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