Los priistas llegarán fragmentados a su Asamblea Nacional, la pelea es por un candado, este abriría la candidatura presidencial a los aspirantes que no militan en el partido o que son de reciente afiliación. Los estatutos del PRI son la llave para abrirlo o mantenerlo cerrado, todo dependerá de que las bases aprueben que sean reformados o que se queden como están. El tema de los estatutos detonó una guerra interna que los priistas esperan resolver entre el 9 y 12 de agosto.

Guerra de los candados

“Creo que el tiempo de los candados ya pasó”, aseguró Enrique Ochoa Reza, dirigente nacional del PRI, quien impulsa una reforma a los estatutos del partido, su intención es que personajes externos puedan participar en la contienda por la candidatura presidencial rumbo a las elecciones de 2018.

Sin embargo, algunos de los correligionarios de Enrique Ochoa se oponen a su propuesta; entre ellos Manlio Fabio Beltrones, exlíder nacional del PRI; la exgobernador de Yucatán, Ivonne Ortega, de la corriente Alianza Generacional; así como el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, de Democracia Interna; César Augusto Santiago, de Alternativa; y Hugo Díaz Thomé, de Nueva Corriente Democrática. Todos pelean por conservar el candado, quieren que un candidato con ADN priista.

“Nuestro real dilema es que se conserve la identidad del partido y el compromiso con un programa y una idea de gobierno inclusivo y comprensible para la sociedad… La lucha política, las contiendas electorales, no pueden ser de “suma-cero”, donde lo que gana uno lo pierde otro… La unidad siempre es posible con los acuerdos políticos que la sustenten”, afirmó Manlio Fabio Beltrones.

¿Qué dicen los estatutos del PRI?

De acuerdo con el artículo 166 de los estatutos tricolor, el militante del partido que pretenda ser postulado como candidato a la Presidencia de la República debe cumplir los siguientes requisitos:

-Ser ciudadano mexicano en pleno goce de sus derechos políticos.

-Ser militante y cuadro, habiendo mostrado lealtad pública con la Declaración de Principios y el Programa de Acción.

-No haber sido dirigente, candidato ni militante destacado de partido o asociación política, antagónicos al PRI.

-Mostrar una conducta pública adecuada y no haber sido condenado por delito intencional del orden común o federal, o en el desempeño de funciones públicas.

-Se requerirá acreditar la calidad de cuadro, con diez años de militancia partidaria.

-Este último punto de los estatutos que se refiere al requisito de los 10 años de militancia, es el candado que el grupo de Ochoa Reza quiere quitar de los estatutos y que los rebeldes del PRI defienden, piden que no se abra.

Los grupos de Manlio Fabio Beltrones, Ivonne Ortega, César Augusto Santiago y el resto de los disidentes del tricolor exigen que el método para seleccionar a su candidato presidencial sea una consulta directa entre militantes y simpatizantes.

Ganadores y perdedores

Si se llegara a eliminar el candado, los más beneficiados serían los presidenciables priistas que no cumplen con el requisito: Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública; y José Antonio Meade, secretario de Hacienda.

De acuerdo con el periodista Ricardo Alemán, en agosto de 2015 Nuño Mayer no estaba afiliado al PRI. El portal informativo La Otra Opinión revisó en aquel entonces el padrón de militantes publicado en la página oficial del partido; sin embargo no apareció el nombre del titular de la SEP. Si en los dos años que han transcurrido desde entonces ya se afilió al PRI, de todas formas no cumple con lo que marcan los estatutos. Así que a Nuño le convendría que eliminarán el candado para poder pelear por la candidatura.

Lo mismo ocurriría con José Antonio Meade, quien no está afiliado al partido; además algunos priistas no lo ven con buenos ojos, porque fue secretario de Estado en la administración del panista Felipe Calderón.

¿Quiénes perderían? Los presidenciables con militancia de más de 10 años; habría más competencia, en este caso se encuentran: Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación; José Narro, secretario de Salud; Enrique de la Madrid, secretario de Turismo; e Ivonne Ortega, diputada federal con licencia.

La ruta para cambiar estatutos

La posible modificación de los estatutos se debatirá los próximos 9 y 10 de agosto en una de las cinco mesas temáticas nacionales que se realizarán en distintos estados. Las miradas estarán puestas en Campeche, donde abordarán el tema de los candados. Además de la mesa sobre la visión de futuro, su sede será Guadalajara, Jalisco, y Beltrones levantó la mano para presidirla.

De dichas mesas saldrán los dictámenes para definir la ruta del PRI hacia 2018, estos serán votados, el día 12, en la próxima Asamblea Nacional ante más de 10 mil delegados; aunque la decisión final le corresponderá al Consejo Político Nacional.

Algunos detractores de Ochoa dicen que desde Los Pinos están metiendo las manos para cambiar los estatutos, pero el dirigente priista aclaró que el presidente Enrique Peña Nieto ni siquiera ha enviado propuestas sobre los documentos internos.

Camacho, pieza clave

Tal vez los rebeldes priistas ya no recuerdan que desde el 2013, cuando el líder era César Camacho, se empezó a despejar el camino para abrirle paso a los externos, pues en ese año se aprobó la última modificación a los estatutos del partido y uno de los puntos que se contemplaron fue: apertura a candidaturas ciudadanas, sin importar que los aspirantes no militen en el partido. Solo que aquella vez se abordó el tema en lo general y ahora el debate es específicamente por la candidatura presidencial.