En las consideraciones que hizo el testigo social para la licitación de la ampliación del libramiento de Cuernavaca, conocido como Paso Express, se señalan riesgos del proyecto y se plantea que por ser una obra nueva el drenaje y subdrenaje no serían una problemática técnica.

La obra en la que este miércoles se formó un socavón en el que un vehículo cayó y sus dos tripulantes murieron, fue licitada el 24 de noviembre de 2014 y asignada al consorcio de empresas integrado por Drenaje sí debía incluirse en construcción de Paso Express De acuerdo con las consideraciones para la licitación, el proyecto de la SCT presentaba el mayor número de problemas y de riesgos en comparación con la propuesta estatal de un segundo piso.

Construcciones Aldesem, S.A. de C.V. (Aldesa) y Epccor, S.A. de C.V. por 1 mil 45 millones 857 mil pesos, pero los costos se duplicaron, al final se pagaron 2 mil millones de pesos. La obra tardó en estar lista cuatro meses más de lo planeado.

El testigo social de la licitación, Enrique Alcántara Gómez, entregó sus consideraciones sobre el proyecto el 5 de diciembre de 2014, en el documento del cual expuso que entre los proyectos evaluados “la obra tenía el mayor número de riesgos de importancia”.

En el documento el testigo recordó que el gobierno de Morelos se inclinaba más por un segundo nivel. Al final el proyecto seleccionado fue la ampliación a cinco carriles, a lo que el testigo social manifestó que presentaba el mayor número de problemas “principalmente por la invasión del derecho de vía, como afectación al medio ambiente, problema difícil de solucionar por el tiempo que los invasores tenían en sus predios y además la afectación a los bosques”.

El documento señalaba que “por la parte técnica, no existía problema ya que como obra nueva cumplía con los requisitos de terracerias, drenajes, subdrenajes, pavimentacion y obras marginales correspondiendo los alcances del proyecto”.

Es decir, todos esos requisitos técnicos que evaluó el testigo para la obra se cumplirían por ser “una obra nueva” que debía contemplar “drenajes, subdrenajes”, hoy causantes del reblandecimiento del terreno según la constructora y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que aseguran que el socavón se formó por las afectaciones al subsuelo que provocó el agua acumulada por una alcantarilla tapada de basura.

De acuerdo con las consideraciones para la licitación, la obra tuvo tres etapas:

En la primera etapa de construcción, la ampliación del libramiento se realizó exclusivamente del lado derecho, en dirección a Acapulco.

Fue en la segunda etapa de construcción de las obras para la ampliación del libramiento, que los trabajos se realizaron en la ampliación del lado izquierdo de la autopista, donde hoy se hizo el socavón.

En la tercera y última etapa de construcción, los trabajos se realizaron en la zona central del libramiento.

Para la licitación presentaron propuestas 24 empresas, entre las cuales el consorcio de Aldesa y Epccor ocupó el quinto lugar en orden ascendente del monto presentado, pero fue seleccionado por haber obtenido el mayor puntaje y reunir los requisitos legales, técnicos y económicos solicitados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.