Google podría recibir más multas de los reguladores antimonopoliode la Unión Europea (UE) este año conforme concluyen investigaciones sobre su servicio de publicidad AdSense y el software de telefonía móvil Android, revelaron tres personas familiarizadas con los casos apenas una semana después de que la compañía recibiera una sanción récord por sus servicios de búsquedas de compras.

Ambas investigaciones están en etapas avanzadas, aunque el caso de Android podría prolongarse hasta finales de este año, de acuerdo con una de las personas; todas las fuentes hablaron con la condición de anonimato.

Google, de Alphabet, es el blanco antimonopolio más destacado de la UE, con investigaciones en tres frentes en manos de reguladores desde hace siete años.

La comisionada europea de Competencia, Margrethe Vestager, ha llamado 2017 su “año G” durante el cual buscaría alcanzar decisiones contra el gigante de las búsquedas en internet.

Los políticos europeos han instado a la UE a sancionar a Google o incluso dividir la empresa, mientras que los críticos estadounidenses afirman que los reguladores están apuntando injustamente a firmas estadounidenses exitosas.

Reuters informó anteriormente que los reguladores están buscando asesoramiento de expertos en la investigación de Android para verificar su caso, un indicio de que estarían tratando de descartar posibles defectos antes de anunciar una decisión final.

Google tiene mucho en juego en relación a la orden de la UE que acompaña la sanción de 2 mil 400 millones de euros (2 mil 700 millones de dólares) el mes pasado.

Vestager ha advertido que impondrían más multas si Google no deja de favorecer de forma sistemática su propio servicio de comparación de precios en sus resultados generales de búsqueda.

Google tiene hasta finales de agosto para hacer cambios que satisfagan a la UE. Vestager también ha amenazado con otras investigaciones sobre servicios de viajes o mapas.

Google ha criticado fuertemente el caso de Android, diciendo que la UE está poniendo en riesgo su estrategia de regalar software de telefonía móvil, lo que reduce los costos para los clientes.

La compañía dice que las estrictas condiciones que impone a las aplicaciones garantizan que los teléfonos y el software de Android funcionen juntos sin problemas.

La UE dijo el año pasado que los contratos restrictivos de Google injustamente exigen a los fabricantes de teléfonos instalar aplicaciones de Google.

Los reguladores también plantearon preocupaciones sobre cómo se pagan a los operadores de telecomunicaciones para poner el motor de búsqueda de Google en los dispositivos.

La compañía también fue acusada el año pasado de obstaculizar la competencia para los anuncios en línea en su AdSense para búsqueda de productos.

La UE criticó las restricciones injustas en los contratos de colocación de anuncios en sitios web, incluidos minoristas, operadores de telecomunicaciones y periódicos.

La compañía impidió que los clientes aceptaran anuncios de búsqueda rivales a partir de 2006 y mantuvo restricciones sobre cómo se mostraban los anuncios de los competidores cuando modificó los contratos en 2009.

Las multas no son inevitables. Las empresas pueden aplacar a los reguladores ofreciendo cambios que resuelven los problemas antimonopolio.

Google intentó llegar a un acuerdo para el caso de búsqueda de compras en 2012, pero se encontró con la oposición de los rivales que protestaban por pagar para aparecer en los anuncios de compras promocionados de Google en la parte superior de la pantalla de búsqueda.

 

Con información de El Financiero