El Instituto Nacional Electoral (INE) tiene niveles “bastante bajos” de credibilidad aunque superiores a los de los partidos políticos, advirtió ayer el consejero Marco Antonio Baños.

Al participar en el Congreso Nacional de organismos públicos autónomos, señaló que son muy graves también los cuestionamientos que se dan en términos de confianza hacia las instituciones públicas.

Hizo una reflexión “autocritica” sobre la opinión que genera el INE y citó encuestas publicadas recientemente en las que tiene niveles de confianza de 34 a 36 por ciento, después de las elecciones locales.

Aunque acotó que son más bajos los niveles de credibilidad hacia los partidos políticos o hacia las instancias de gobierno. Citó el Informe País, en el que estos institutos políticos aparecen con 94 por ciento de incredulidad de los ciudadanos.

Consideró inconveniente comparar estas cifras con las más altas que obtienen otras instituciones como la iglesia, que –insistió– no tiene problemas, porque la confianza parte del dogma de la fe.

En el mismo foro el consejero presidente, Lorenzo Córdova, también se refirió a esta “crisis de confianza” que aqueja a las instituciones el Estado y que involucran también a los organismos públicos autónomos.

Señaló que “no basta una lógica de auto conformismo o auto complacencia”, porque después del Ejército y la Comisión Nacional de Derechos Humanos está el INE. “No estamos tan mal si nos comparamos con el Congreso, con los partidos, con las instituciones del gobierno, etcétera”.

Pero dijo que como ninguna otra instancia del Estado, el INE depende de la confianza pública y tiene que hacerse cargo de ello frente a la organización de las elecciones más complejas de la historia en 2018.

Expresó su preocupación porque la erosión de la confianza abre la vía para la erosión también de la institucionalidad democrática.

Dijo que por una “humilde autocritica” de lo que, eventualmente, han hecho mal y que se debe corregir, pasa la defensa de la vía democrática, como el único mecanismo que permite procesar las diferencias naturales del pluralismo y resolver pacíficamente las controversias.