Esfuerzos Colectivos

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Según varias investigaciones, los líderes modestos y humildes, orientan el mundo y nuestro entorno, hacia un lugar mejor. Generalmente este tipo de líderes, generan un ambiente de cooperación y una apreciación de las fortalezas y contribuciones de los demás. Así como tolerancia a las nuevas ideas y la crítica constructiva.

Sin embargo, querido lector. Este tipo de líderes son constantemente desechados por la preferencia del tipo de líder carismático y narcisista. El superhéroe, el que exuda y demuestra más carisma.

¿A alguien le suena conocido esto?

Viene muy a propósito en la política de nuestro país, por varias razones. Permítame preguntarle:

¿Alguna vez usted ha votado por alguien que proponga encontrar soluciones entre todos?

¿Cuándo se ha orientado usted por elegir quien le represente en función de su capacidad de ejercer un liderazgo auténtico más allá de proponerle remedios, que de antemano ya, se sabe que no van a funcionar?

El carisma, cuyo origen etimológico del griego,” kharisma”, significa “regalo divino” es la cualidad del encanto extraordinario. Del magnetismo, del arrastre de masas.

Ahora bien, la gente carismática, es más propensa a ser avalada como líder gracias a su desbordante energía y su tendencia al heroísmo. Sin embargo, el liderazgo carismático contiene intrínsecamente, un lado que es sumamente propenso a la obscuridad. Este tipo de líder está sumamente predispuesto, a abusar de su poder y aprovecharse de sus seguidores.

Dado su carisma y su capacidad para manipular a sus partidarios, los líderes carismáticos son excelentes para victimizarse y depositar los problemas que originan de su propio actuar egoísta, en agentes externos de forma constante. ¿Le suena familiar?

No es que todos los líderes carismáticos no puedan convertirse en buenos líderes, ello es posible bajo algunas circunstancias. Empero, siendo también una de sus principales características ser muy audaces, realizan apuestas arriesgadas que o bien generan muchas ganancias, o muchas pérdidas.

En conclusión, mientras sigamos pensando que el origen de todos nuestros problemas como nación son responsabilidad de una sola persona, o que la solución a todo lo que nos aqueja, puede ser formulada por un, “iluminado”. Seguiremos sumergidos en la tendencia que nos orienta continuamente a escoger o a buscar que un líder carismático, sea quien nos represente.

Con todos los riesgos que ello implica, y con la experiencia que como la nación de los “Tlatoanis” tenemos.

Las soluciones que necesitamos, originaran del esfuerzo y la unidad de todos, de los sacrificios y las ganancias de todos y seguramente no será un proceso sencillo y mucho menos rápido.

Los invito a reflexionar, que está haciendo usted hoy, porque este país sea mejor. Sino puede responderse más que desde el egoísmo y la individualidad. Súmese a cualquier esfuerzo colectivo. No lo olvide, cuanto más rápido…mejor para el bien de todos.

 

*El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Actualmente se desempeña como Secretario Técnico de la Secretaría de Salud del Estado de México.

Contacto en redes.

Twitter: @fabianotero

Facebook: Fabian Otero Aguilar

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